Tras la renuncia de Marco Lavagna, el Indec publicará hoy la inflación de enero

Utilizando aún la metodología adoptada en 2004, el Instituto dará a conocer a las 16 el Índice de Precios que traerá polémica porque será menor que la de diciembre.

La suba de precios se sintió fuerte en alimentos y bebidas, especialmente en frutas y verduras.

La suba de precios se sintió fuerte en alimentos y bebidas, especialmente en frutas y verduras.

El Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) dará a conocer hoy a las 16 el Índice de Precios al Consumidor (IPC) de enero, que según anticiparon fuentes del ministerio de Economía, habría experimentado una leve desaceleración respecto al cierre del año pasado, en medio de la polémica por la postergación de la nueva medición y la salida de Marco Lavagna.

A modo de anticipo, la inflación de la Ciudad de Buenos Aires en el mes pasado alcanzó el 3,1%, una aceleración de 0,4 puntos porcentuales frente a diciembre (2,7%). En la comparación interanual, la variación de precios en el territorio porteño alcanzó 31,7%. Sin embargo, el índice inflacionario que mide el Indec habría reflejado una merma en enero frente al 2,8% registrado en diciembre, cortando con una tendencia alcista que se observa desde junio de 2025 y que se profundizó a partir de septiembre cuando las cifras volvieron a superar el 2%.

De esta manera, el indicador -que el organismo estadístico revelará con la vieja medición- se habría mantenido por encima del 2% a pesar de preverse un leve descenso en el camino ascendente de los últimos meses.

El Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM), que elabora el Banco Central en base a las estimaciones privadas, previó que la inflación del primer mes del 2026 habría estado en 2,4% y espera que la inflación interanual alcance a fin de año 22,4%.

El dato porteño aparece más elevado que las estimaciones a nivel nacional, debido a que el IDECBA ya tiene la formula actualizada para medir la inflación, al hacerlo sobre la Encuesta Nacional de Gastos de los Hogares (ENGHo) 2017/18 con base 2021, la cual se debía implementar este mes en todo el país pero que finalmente seguirá con la ENGHo 2004/05.

El relevamiento de precios minoristas de la consultora C&T para la región Gran Buenos Aires tuvo un incremento mensual de 2,4% en enero, “rompiendo la tendencia al alza de los meses previos”. De esta manera, calcularon que el IPC anual habría marcado un 29,2%.

Al detallar el comportamiento de cada rubro, el análisis puntualizó que alimentos y bebidas fue el de mayor incremento en el mes (4,1%) señalando que “el movimiento estuvo muy influido por la fuerte suba de las verduras” y agregó que “la carne fue determinante también, al aumentar en torno al 5%, pero se trató del menor ritmo desde octubre”.

El reporte de Equilibra indicó que la inflación mensual avanzó el mes pasado al 2,2%, registrando los principales aumentos en los rubros restaurantes y hoteles (3,8%), bienes y servicios varios junto con alimentos y bebidas no alcohólicas (ambos 3.1%) y salud (2,8%). La variación interanual fue estimada en 32%.

El economista senior de la consultora, Gonzalo Carrera, asoció la baja mensual a tres factores: “alimentos y bebidas no estacionales descenderían más de 1,5 puntos porcentuales, por carne más calma; baja en regulados tras fuertes subas en transporte público, nafta y tabaco de diciembre, y dólar estable que abarató ciertos bienes del resto del núcleo”.

EcoGo Consultores, por su parte, estimó que la inflación en alimentos y bebidas del mes pasado alcanzó el 2,5%, sosteniendo que “la suba estuvo liderada por la categoría verduras, mientras que las carnes mantuvieron incrementos en torno al 3,6% mensual”.

La Fundación Libertad y Progreso estimó que la inflación cerró en 2,6% en enero. De esta manera, calculó que la variación de precios interanual alcanzó en el primer mes del año un 32,1%, “evidenciando una aceleración, en línea con la dinámica observada desde octubre”.

Al analizar la dinámica alcista de los últimos meses, explicaron que “la leve aceleración inflacionaria que hemos visto es el reflejo de la baja de la demanda de pesos por la creciente incertidumbre electoral que depreció nuestra moneda”, indicando que “esto hizo subir los tipos de cambio y, posteriormente, fue impulsando el alza de los productos comerciables como alimentos y bebidas, cuestión que continúa sucediendo”.

En este sentido, desde la entidad remarcaron que “llevará tiempo para que el total de esa pérdida de valor del peso se termine de reflejar en todos los precios, pero debería ser decreciente en la medida que cada vez una mayor proporción de todos los bienes y servicios ya la incorporaron, quedando menos por hacerlo”.

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