La Comedia Infanto Juvenil celebra 51 años con Bodoc en escena

El elenco estable de la Agencia Córdoba Cultura conmemora su aniversario con el reestreno de Los días del venado, el 1 de octubre en el Teatro Real, como parte del XIII Festival Internacional de Teatro para la Infancia y la Juventud.

La Comedia Infanto Juvenil celebra 51 años con Bodoc en escena

Los personajes se enfrentan en uno de los momentos de mayor tensión de la obra, entre creencias, decisiones y fuerzas que ponen en juego su destino. Foto: Prensa.

La Comedia Infanto Juvenil cumple 51 años y el aniversario encuentra al elenco estable de la Agencia Córdoba Cultura sobre el escenario, con una historia que reúne fantasía, aventura y memoria. Este primer jueves de octubre, a las 19, en el Teatro Real (San Jerónimo 66), volverá a escena Los días del venado, adaptación de la novela de Liliana Bodoc, en el marco del XIII Festival Internacional de Teatro para la Infancia y la Juventud (FIT Córdoba 2026).

Creada oficialmente el 26 de septiembre de 1975, la Comedia Infanto Juvenil construyó durante más de cinco décadas un vínculo sostenido entre el teatro, la educación y las nuevas generaciones. Uno de los espacios que da cuenta de ese recorrido es el ciclo Vamos al Teatro, que cada temporada reúne a miles de estudiantes de escuelas primarias y secundarias de la provincia y convierte la visita al teatro en una experiencia de encuentro con las artes escénicas.

La celebración también permite mirar hacia atrás y reconocer un repertorio atravesado por distintas épocas, lenguajes y formas de acercarse a las infancias. Por su escenario pasaron títulos como «El niño sirena», «Il sole blu», «Radiohistorias reales» y «Taca taca tun tun». En los últimos años se sumaron «Cenicienta desencadenada», de Cristian Palacios, «Invisible» y «Los días del venado», una producción realizada junto al Teatro Estable de Títeres y el Seminario de Teatro Jolie Libois, con dirección de Fanny Pérez.

Una historia de profecías, memoria y resistencia

Ahora, el universo creado por Bodoc vuelve a ocupar el escenario. Los días del venado, primera parte de La Saga de los Confines, transcurre en las Tierras Fértiles, un territorio imaginario donde una serie de señales y profecías anuncia la llegada de una amenaza desconocida.

A partir de allí, guerreros, artistas, mujeres y hombres de conocimiento y los Brujos deberán prepararse para enfrentar un conflicto que pondrá en riesgo su mundo. La historia avanza entre la aventura y el miedo, pero también entre la lealtad, la traición, la pérdida y el sacrificio. Los personajes deben tomar decisiones y asumir las consecuencias de aquello que está en juego, mientras una amenaza que al comienzo parece lejana se vuelve cada vez más concreta.

A su vez, el humor aparece como una forma de respirar dentro de ese recorrido. En medio de la tensión surgen personajes y situaciones que permiten bajar la solemnidad y volver a conectar con la mirada infantil. El miedo puede dar paso a una risa y una escena de humor puede desembocar, apenas después, en un momento de mayor intensidad. Ese equilibrio sostiene la atención de los más chicos frente a una historia que también se anima a hablar de pérdidas, enfrentamientos y sacrificios.

Además, la puesta encuentra una de sus mayores fortalezas en el aspecto visual. El vestuario y la caracterización de los personajes mitológicos construyen presencias de enorme potencia, casi mágicas, que expanden sobre el escenario el universo imaginado por Bodoc. La iluminación acompaña los cambios de clima, el sonido refuerza cada pasaje y el trabajo de los intérpretes termina de darle cuerpo al territorio fantástico.

A la vez, la obra se detiene en algo menos visible y fundamental: cómo una comunidad conserva su historia. La oralidad ocupa un lugar central en ese universo. Lo ocurrido en el pasado se transmite de una generación a otra a través de las voces, los relatos y las historias que permanecen vivas porque alguien las vuelve a contar. Narrar, entonces, no es solamente recordar: es una manera de preservar una memoria colectiva y de darle sentido al presente.

En conclusión, Los días del venado no necesita simplificar sus conflictos para acercarse a las infancias. Puede ser épica, oscura, emocionante y divertida en una misma función, mientras propone preguntas sobre la memoria, la identidad, las creencias y aquello que una comunidad decide conservar y transmitir.

El reestreno forma parte del FIT Córdoba 2026, que se desarrollará del 1 al 4 de octubre con compañías nacionales e internacionales. Las entradas para Los días del venado se encuentran disponibles a través de Autoentrada y en la boletería del Teatro Real.

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