En medio del cabaret melancólico que Ricardo Arjona montó en Córdoba, un cartel hecho con goma eva, brillantina y mucho deseo terminó robándose una de las escenas más emotivas de la noche. La cordobesa Valeria Onassis logró subir al escenario durante la primera función de “Lo que el Seco no dijo” gracias a una frase tan simple como efectiva: “Señora de 40 busca guatemalteco”.
En diálogo con Hoy Día Córdoba, Vale contó que el objetivo de encontrarse cara a cara con Arjona comenzó mucho antes del recital. “Desde el momento en que saqué las entradas le dije a mi compañera: ‘Vamos a subir, una de las dos tiene que subir’”, recordó entre risas.
Para ella, el show del 14 de mayo no era una fecha cualquiera. Era la primera vez que veía en vivo al artista que escucha “desde muy chica” y, además, la antesala de su cumpleaños número 40. Conseguir las entradas, sin embargo, fue toda una odisea. En un principio intentó acceder a la función anunciada para el 15 de mayo, pero se quedó sin lugares. Cuando se habilitó una nueva fecha para el 14, ella y su compañera se lanzaron nuevamente a la fila virtual hasta que finalmente lograron conseguir sus pases.
“Yo necesitaba que me cantara ‘Señora de las cuatro décadas’ porque es mi cumpleaños”, contó. Con esa idea comenzó a preparar un cartel artesanal hecho junto a su hija con cartulinas, goma eva y mucho brillo. La seguridad con la que imaginó el momento sorprendió incluso a quienes la rodeaban. “Empecé todo el día diciendo: ‘Voy a subir, voy a subir, voy a subir’”, relató.
Y finalmente sucedió. “Ayer llegué a las 21:15 y cuando empezó ‘Señora de las cuatro décadas’ justo enfocaron mi cartel”, recordó todavía emocionada. Desde ese instante comenzó una carrera desesperada hasta el escenario. “Dejé un pulmón corriendo”, bromeó sobre el trayecto entre su ubicación y el encuentro con el cantante.
Una vez arriba, el impacto fue total. Vale describió a Arjona como “un divino caballero, copado, bueno” y hasta recordó un detalle inesperado que le quedó grabado: “Súper perfumado, un perfume riquísimo que me dejó toda la campera impregnada”.
Los nervios, sin embargo, también le jugaron una mala pasada. Había mandado a hacer una remera especial para mostrarle al artista, pero en medio de la emoción terminó olvidándola. “Entre tanta alegría que tenía, de verlo y de hablar con él, me olvidé la remera”, confesó.
Además, aseguró que durante el intercambio arriba del escenario casi no podía escuchar lo que Arjona le decía. “Me preguntaba cosas y yo no entendía nada. Me preguntó cómo me llamaba y terminé nombrando a mis compañeras”, contó entre risas.
Vale resumió la experiencia como uno de los momentos más felices de su vida. “Estoy feliz y chocha. Es el mejor regalo de los 40”, expresó después de una noche en la que compartió canciones, palabras y escenario con su ídolo frente a miles de personas.
