Ese que camina entre los grandes chamuyos de la historia

El profesor y divulgador cordobés Lucas Botta habló con Hoy Día Córdoba antes de la función de esta noche, en la que revisará algunas de las mentiras que consiguieron cambiar el rumbo de la historia.

Ese que camina entre los grandes chamuyos de la historia

Lucas Botta, de 36 años, es oriundo de Laguna Larga (Córdoba).

La historia suele llegar al aula ordenada en fechas, nombres y acontecimientos. Ante eso, Lucas Botta se dispone a mover bastante los casilleros. Desde su trabajo al frente de Historia en Podcast, el profesor encontró en la divulgación una manera de acercar el pasado a públicos que quizás no se sentarían frente a un libro académico. El proyecto nació durante la pandemia, cuando comenzó a grabar contenidos para sus alumnos, pero pronto esos relatos empezaron a circular mucho más allá del aula. Con el tiempo, los oyentes se multiplicaron y dieron forma a una comunidad que hoy lo sigue desde distintos puntos de Argentina y otros países.

Ahora, esa búsqueda también tiene escenario, humor, música y participación del público. Botta ya estuvo dos veces en Córdoba con el espectáculo, pero esta noche tendrá su primera función, a las 21, en el Quality Teatro (Av. Cruz Roja Argentina 200). Pero antes de la función, el profesor y divulgador cordobés habló con Hoy Día Córdoba.

Fuera de los cajones

Entonces, Lucas trae un espectáculo muy particular que se afinca en una palabra muy nuestra: el chamuyo. Y nos cuenta que no la toma solamente desde el humor, sino como un modo, o más bien una técnica, para adentrarse en aquellos engaños que consiguieron imponerse, sobrevivir al paso del tiempo y dejar su marca en la historia.

En el show de historia argentina tenemos bastante poco en general. Lo que sí partimos es del concepto chamuyo, que ahí sí metemos un poco la cordobeseada, el humor; pero el chamuyo como mentira que triunfó, digamos, no desmitificar nada, sino estos engaños, estas trampitas que han funcionado en la historia. Desde el Caballo de Troya, que es el primero, a la Segunda Guerra Mundial”, precisa.

En ese recorrido aparecen también figuras conocidas como Marco Polo o Cristóbal Colón. La intención, explica, no es decir que todo aquello que se conoce sea falso, sino detenerse en esas versiones que lograron instalarse en el imaginario colectivo y preguntarse qué hay detrás de ellas.

No es desmentir por desmentir. Es poner un poquito en tensión esas historias que conocemos”, explica. Por eso habla de buscarles un “lado B”: revisar aquello que parece cerrado, mover alguna pieza y preguntarse qué hay detrás de la versión que quedó instalada.

La cronología, de hecho, tampoco es una estructura que le interese respetar a rajatabla.

La historia tiene una cronología, obviamente, pero la cronología va encajonando. A mí me gusta mover las cosas”, cuenta. Esa libertad permite que una historia ocurrida hace dos mil años pueda dialogar con otra mucho más reciente, sin que la distancia temporal sea necesariamente una barrera para comprenderlas.

Incluso, el mismo contenido viajará con él a Medellín el próximo martes, donde también llevará “Chamuyos que hicieron historia” mientras participa de la Feria del Libro para grabar un episodio del podcast en vivo. La elección del lenguaje tampoco es un detalle menor.

Lo hago bien argentino porque hay mucha comunidad centroamericana en el podcast, en este caso Colombia particularmente”, explica. “Entonces esas argentineadas, el lunfardo, el chamuyo lo llevo tal cual para llevar argentinidad”, sostiene.

En ese punto, podemos decir que esa idea también terminó en un libro. En Chamuyos que hicieron historia, Lucas lleva más lejos ese mismo trabajo y se detiene en historias donde muchas veces no se impone el más fuerte ni el que tiene mejores argumentos, sino el que encuentra la manera de contar su versión y consigue que los demás la crean. El libro y el espectáculo comparten esa búsqueda, aunque cada formato encuentra su propia manera de contarla: en las páginas, a través de la lectura; sobre el escenario, mediante una experiencia más inmersiva, atravesada por la interacción con el público.

Del aula al escenario

Botta se define, ante todo, como “un profe que busca en el teatro otra forma de contar historia”. Esa frase sintetiza buena parte de su recorrido. Después de 12 o 13 años frente a las aulas, encontró en la creación de contenidos una manera diferente de ejercer la divulgación, aunque reconoce que todavía extraña algunas cosas de aquella experiencia.

“Si se extraña del aula el contacto con los chicos, estar a tono de qué hablan o qué consumen los jóvenes en redes. Eso sí es cierto, y siento que involuntariamente lo vas a perdiendo. El aula fue una experiencia hermosa y me encantó, pero hoy me siento mucho más cómodo creando contenido para una audiencia que quiere consumir eso en particular”, cuenta.

En el teatro, esa experiencia docente aparece de otra manera. Ya no hay una clase con tiempos y reglas determinadas, sino una sala y un público con el que puede establecer otro tipo de intercambio.

La tarea mía; yo la veo desde ahí, desde la divulgación, y tratar de bajar a un lenguaje cercano la historia, porque si no siempre es muy académica, muy dura. Y creo que el teatro ofrece esa posibilidad que mezcla un poco de aula, que es de donde yo vengo, con lo que me gusta hacer: estar ahí arriba, pimponear, hacer un lindo ida y vuelta, metemos humor, metemos música al medio, una propuesta bastante integral”, dice.

Ese vínculo con quienes escuchan también se fue ampliando fuera del podcast. Desde hace un año y medio, Lucas organiza viajes históricos junto a integrantes de la comunidad de Historia en Podcast. Italia, París, Londres, Escocia, Machu Picchu, España y un recorrido por la Europa de la Segunda Guerra Mundial forman parte de ese itinerario.

Viajar hasta esos lugares cambia, de alguna manera, la relación con lo que se estudia. Estar en un campo de concentración o recorrer las playas de Normandía no reemplaza los libros ni los documentos, pero permite encontrarse con esos acontecimientos desde otro lugar.

Mientras tanto, desde el domingo pasado suma otra pantalla a su recorrido con Historias Compartidas, el ciclo que conduce en Cadena 3 y que cruza historia con gastronomía, música y turismo.

Hay algo, sin embargo, que sigue estando exclusivamente en sus manos. Después de investigar y reunir información, Botta se ocupa de convertir todo eso en un relato. Es la parte que no piensa delegar.

“Lo que no delego para nada es la creación de contenido; esa cabeza es mía.”

Ahí, en ese “bocho”, conviven las historias que ya contó y las que todavía quedan por estudiar. También los nuevos formatos, los escenarios y una comunidad que creció mucho más allá de aquel primer intento de grabar contenidos para sus alumnos durante la pandemia.

Quizás por eso los “chamuyos” funcionan como algo más que una excusa teatral. La respuesta, esta vez, se construye entre el escenario y el público. Las entradas del show se encuentran disponibles en el portal web Qualitycenter.com.

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