Este martes 4 de agosto, la Comisión Angelelli Córdoba y el Arzobispado de Córdoba realizarán un homenaje al obispo Enrique Angelelli en el marco de los 50 años de su asesinato durante la dictadura militar iniciada en 1976. La conmemoración religiosa será presidida por el arzobispo local, el cardenal Ángel Sixto Rossi, en la Iglesia Catedral a las 18:30 con entrada gratuita.
Durante este año se han realizado distintos eventos en conmemoración del monseñor, recordado por su conocida frase «con un oído en el pueblo y otro en el Evangelio», organizados por la comisión arquidiocesana. Su coordinador Horacio Saravia, sacerdote de la parroquia San Jerónimo en el barrio Alberdi, cuenta en diálogo con Hoy Día Córdoba que hay entusiasmo por la misa: “Las expectativas son intensas porque la hacemos en la ciudad, que es el lugar de nacimiento del mártir y de su sacerdocio como presbítero y luego como obispo auxiliar hasta ser designado en La Rioja”.
En el homenaje también se recordará a compañeros de vocación y servicio de Angelelli: los padres Gabriel Longueville y Carlos de Dios Murias, y el laico Wenceslao Pedernera. El encuentro busca recordar el testimonio de fe y el compromiso de los religiosos riojanos también asesinados durante la última dictadura. En este sentido, Saravia resalta que el legado del obispo es fundamental “por poner en praxis el Concilio Vaticano II, que lo alentó a una pastoral de conjunto y comprometida con las causas de los pobres”.
Además de la misa, habrá un número artístico desde las 20:00 con el concierto “Canto a Angelelli”, a cargo del maestro Luis Pérez. La obra musical, creada y dirigida por Pérez, está basada en los textos de “Oración a mi Sacerdocio”, poema escrito por el propio obispo Angelelli a sus 25 años de sacerdote.
Casi medio siglo de memoria
Enrique Angelelli nació en la ciudad de Córdoba el 18 de julio de 1923 y asumió como obispo de La Rioja en 1968. Su gestión pastoral acompañó a los sectores más vulnerables de la sociedad, entre ellos trabajadores rurales, mineros y cooperativistas. El referente eclesiástico murió el 4 de agosto de 1976 en un atentado simulado como accidente de tránsito coordinado por el terrorismo de Estado en la Ruta Nacional 38.
