Tras la suspensión del servicio, la Secretaría de Trabajo convocó a una audiencia entre FAM y AOITA

La medida de fuerza fue dispuesta por Aoita tras el despido de una trabajadora en la Terminal de Ómnibus.

Tras la suspensión del servicio, la Secretaría de Trabajo convocó a una audiencia entre FAM y AOITA

Terminal de Córdoba.

Los servicios de la empresa de transporte interurbano Grupo FAM permanecen paralizados este viernes debido a una medida de fuerza impulsada por la Asociación Obrera de la Industria del Transporte Automotor (AOITA). El gremio reclama la reincorporación de una trabajadora despedida y denuncia un presunto «lockout patronal encubierto».

Según confirmó a Hoy Día Córdoba el secretario gremial de AOITA, Claudio Luna, la medida afecta principalmente al norte provincial, incluyendo «toda la ruta nueve hasta Río Seco, la ruta 60 y el corredor Córdoba». Aunque la Secretaría de Trabajo convocó a una audiencia para este viernes a las 15, Luna manifestó tener «poca expectativa», debido a que en encuentros anteriores «no compareció el dueño de la empresa» y solo asistieron apoderados sin capacidad de decisión.

Denuncias de hostigamiento y crisis financiera

Desde el inicio de la jornada, los trabajadores realizan asambleas informativas en las puntas de línea. AOITA calificó como «discriminatorio» el despido de una empleada y exigió su inmediata reincorporación. Al respecto, Luna denunció un «hostigamiento de los trabajadores» a través de «suspensiones inventadas y cambios de horarios» que han provocado un malestar generalizado en la planta.

El sindicato sostiene que el conflicto se enmarca en un proceso de vaciamiento. Grupo FAM pasó de casi 980 empleados en 2025 a tan solo 100 en la actualidad. A esta situación se suma la incertidumbre por la posible desvinculación de otros 14 trabajadores. Según indicó Luna, a partir de publicaciones realizadas por la propia empresa, esos puestos serían reemplazados por beneficiarios del programa provincial “Plan +26”.

En términos financieros, la situación es crítica. La empresa reconoció un pasivo superior a los 25.500 millones de pesos y, según Luna, «funciona por inercia» sin una estructura gerencial clara. El gremio también denunció que la firma retiene aportes sindicales y de obra social para otros fines. Luna calificó como «irrisorio» que los despidos actuales terminen siendo pagados con esos mismos aportes y contribuciones que la empresa no está depositando.

Aunque actualmente los sueldos se están pagando con algunos retrasos, la falta de viabilidad de la empresa preocupa al gremio. Luna advirtió que, de no haber novedades en la audiencia, las medidas de fuerza podrían «profundizar y afectar todo el sistema interurbano» de la provincia. Por el momento, Grupo FAM no ha emitido un comunicado oficial sobre cuándo podría restablecerse la circulación de sus unidades.

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