Un joven de 19 años, identificado como Tomás Orihuela, permanece en estado de coma tras haber estado detenido en la Comisaría Sexta de barrio General Paz, en la ciudad de Córdoba. El caso es investigado por la Justicia y presenta versiones contrapuestas entre la Policía y la familia.
De acuerdo a la versión oficial, el joven habría intentado quitarse la vida dentro de la celda utilizando su propia ropa. El ministro de Seguridad provincial, Juan Pablo Quinteros, señaló que “no hay elementos hasta el momento que indiquen otra situación” y afirmó que se entregaron todas las pruebas disponibles para el avance de la causa.
Además, indicó que las cámaras de seguridad de la dependencia fueron puestas a disposición de la fiscalía y que los efectivos que intervinieron están siendo investigados por los organismos correspondientes. “Acá no se encubre nada”, sostuvo el funcionario.
Por otro lado, la familia del joven rechaza la hipótesis policial y denuncia que Orihuela fue víctima de violencia institucional. Según su relato, el joven había sido detenido en reiteradas oportunidades en los días previos, pese a que —aseguran— ya había cumplido condenas anteriores.
“Entró caminando y nos lo devuelven en coma”, expresaron allegados en la puerta de la comisaría. También cuestionaron la posibilidad de un intento de suicidio y sostuvieron que el joven no presentaba signos previos que indiquen esa conducta.
Entre los elementos mencionados por la familia figura un audio atribuido a una agente policial, que fue incorporado a la denuncia pública y se encuentra bajo análisis.
Tras el hecho, Orihuela fue trasladado y permanece internado en terapia intensiva en el Hospital Eva Perón, con pronóstico reservado.
En paralelo, vecinos de barrio Bajo Pueyrredón realizaron el domingo un corte en la ruta 19 para exigir el esclarecimiento del caso. Durante la protesta, se registraron incidentes entre manifestantes y efectivos policiales, los cuales quedaron registrados en videos que circularon en redes sociales.
La investigación está a cargo de la fiscal Silvana Fernández, quien analiza las pruebas reunidas para determinar lo ocurrido durante la detención.
