Durante octubre, la industria cordobesa volverá a abrir sus puertas a estudiantes y jóvenes en el marco de una nueva edición de las Jornadas de Portones Abiertos (JPA) y el Industrialazo, dos iniciativas impulsadas por la Comisión de Jóvenes de la Cámara de Industriales Metalúrgicos y de Componentes de Córdoba (CIMCC).
Más de 1.000 estudiantes de escuelas técnicas y universidades recorrerán empresas de distintos puntos de la provincia para conocer de cerca sus procesos productivos, tecnologías, perfiles laborales y oportunidades. A su vez, el viernes 16 de octubre, el Industrialazo tendrá como sede el Salón SMATA de Villa María, donde se espera reunir a unos 600 estudiantes, representantes de empresas, instituciones y autoridades.
En declaraciones a Hoy Día Córdoba, Eugenia Torreggiani, presidenta de la Comisión Jóvenes CIMCC, aseguró que el objetivo central de las actividades es generar un acercamiento entre los jóvenes y el sector productivo. “Buscamos promover el conocimiento del ecosistema productivo cordobés. Que los chicos, que son el principal público al cual está enfocada esta actividad, sepan qué es lo que se hace en Córdoba y qué es lo que se hace en las empresas que por ahí ven, pero no tienen un libre acceso”.
Según explicó, ese contacto directo no solo permite mostrar cómo trabajan las empresas. “Eso no solamente ayuda a valorizar el trabajo de las empresas, sino que también achica esa distancia que puede existir entre las empresas y quienes en un futuro próximo van a terminar trabajando con nosotros”, señaló Torreggiani.
Tecnología y habilidades blandas
Uno de los interrogantes que atraviesa este tipo de iniciativas es qué perfiles busca actualmente la industria. En ese sentido, la titular de la Comisión Jóvenes CIMCC destacó que existe una combinación cada vez más necesaria entre conocimientos tecnológicos y capacidades personales. “Hay un factor común que se da, que es la búsqueda de perfiles con conocimiento y con capacidades para manejar la tecnología”, explicó.
La incorporación de nuevas herramientas, sostuvo, permite mejorar la eficiencia de las empresas y hace que el conocimiento tecnológico tenga un peso creciente en el mercado laboral. Pero la formación requerida no se limita a lo técnico. Torreggiani también puso el foco en las denominadas habilidades blandas: comunicación, trabajo en equipo y capacidad de adaptación. “Necesitamos personas que estén capacitadas para eso y para ir aprendiendo conforme avance el tiempo”, afirmó, en referencia a un escenario en el que las tecnologías y las demandas del mercado cambian cada vez con mayor rapidez.
Acercar la educación a la industria
La relación entre las escuelas y las empresas aparece así como uno de los ejes centrales de Portones Abiertos e Industrialazo. Para Torreggiani, existe una brecha vinculada principalmente con la velocidad con la que evoluciona la tecnología. “La principal dificultad se observa a la hora de que los colegios puedan acceder a las últimas tecnologías, a los últimos centros de mecanizado”, sostuvo.
Sin embargo, consideró que el contacto sostenido entre las instituciones educativas y las empresas también permite detectar necesidades y pensar soluciones de manera conjunta. “Llevar adelante actividades como Jornada de Portones Abiertos y el Industrialazo, que nos ponen en contacto recurrente con las escuelas, también nos abre la posibilidad a nosotros de ver de qué manera podemos colaborar para mejorar, por ejemplo, las instalaciones de los colegios o qué políticas públicas proponer”, explicó.
En ese sentido, la iniciativa no se plantea solamente como una oportunidad para que los estudiantes conozcan las fábricas, sino también como una instancia para que el sector industrial conozca las necesidades del sistema educativo.
Otro de los objetivos señalados es demostrar que la articulación entre el sector privado, el Estado, las instituciones educativas y las organizaciones productivas es posible y se traduce en actividades concretas.
Las jornadas cuentan con la participación del Ministerio de Producción, Ciencia e Innovación Tecnológica de Córdoba, el Ministerio de Educación, ProCórdoba y distintos municipios e instituciones vinculadas al desarrollo industrial. En el caso de Villa María, la organización suma a la Municipalidad, el Parque Industrial Tecnológico y AERCA, entre otras entidades. “Estos dos eventos se realizan también por el trabajo conjunto que hacemos con distintas instituciones”, destacó Torreggiani, quien remarcó que ese esquema de cooperación constituye uno de los pilares para sostener las actividades.
El Industrialazo 2026 tendrá cuatro ejes: “Aprender haciendo”, “Cómo se fabrica una idea”, “El desafío de hacerlo todo” e “IA: de usuario a creador”. A través de entrevistas, exposiciones y experiencias, la propuesta buscará acercar a los jóvenes a referentes, tecnologías y herramientas vinculadas con el mundo productivo.
Así, durante octubre, fábricas y espacios de encuentro de distintos puntos de Córdoba se convertirán en ámbitos de formación y orientación para estudiantes que están próximos a definir sus trayectorias educativas y laborales. Para la industria, el desafío pasa por mostrar qué se produce en la provincia y, al mismo tiempo, contribuir a formar los perfiles que necesitará en los próximos años.
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