Médicos de Pami denuncian una reconfiguración en los padrones de pacientes

La obra social recortó el número de pacientes por profesional. La medida rompe el vínculo de años con los afiliados y genera cambios en el padrón de Córdoba.

Pami

El Instituto Nacional de Servicios Sociales para Jubilados y Pensionados (Pami) implementó una fuerte reducción en los padrones de afiliados asignados a sus médicos de cabecera. La medida, que se aplica de manera unilateral, provocó la pérdida de profesionales de referencia para miles de jubilados en la provincia de Córdoba. Médicos del sector denuncian que la reconfiguración salarial e institucional vulnera la atención primaria y empuja al sistema a una parálisis.

Una reducción drástica que rompe el vínculo

La crisis en la obra social de los jubilados se profundizó tras la decisión de la administración central de modificar el esquema prestacional. El cambio más severo radica en la quita imprevista de pacientes de los listados de los profesionales de la salud. Según informaron los prestadores, la quita de cápitas llega en algunos casos hasta el 83 por ciento de los pacientes asignados.

Este desmantelamiento de las bases de datos de afiliados impide que los jubilados sigan siendo atendidos por sus médicos de confianza. El médico de cabecera Atilio Rossi expuso en declaraciones a Canal 10 la gravedad de la situación ante el recorte de sus pacientes: «De los 600 pacientes que tenía que hacía años que los atiendo, de golpe me habían sacado 500». «No me están afectando a mí, están afectando a nuestros pacientes que son los peores perjudicados», enfatizó el profesional.

La desvinculación forzada obliga a los adultos mayores a concurrir a la sede de la UGL Central en Córdoba para averiguar qué profesional les fue asignado. «Sinceramente esto lo que está haciendo esta gente, destruyendo la relación médico-paciente», advirtió Rossi.

Recortes en los salarios e inviabilidad del servicio

La reconfiguración de los padrones coincide con un severo ajuste en las condiciones arancelarias de los profesionales médicos. El primero de abril de 2024 comenzó a regir una reducción del 52 por ciento en los salarios retroactivos de los médicos. Aunque la cápita por paciente subió de $2.100 a $2.400, las autoridades eliminaron el pago de las consultas adicionales.

La quita de estos conceptos complementarios redujo drásticamente el ingreso real de los consultorios de atención primaria. «Es inviable trabajar en las condiciones económicas que el Pami ha impuesto a partir del primero de abril», sentenció Rossi. El especialista remarcó que los honorarios vigentes son mínimos y desalientan la continuidad de la prestación médica.

Impacto en el sistema de salud de Córdoba

La devaluación de los aranceles provocó renuncias masivas de médicos generales y especialistas en toda el área prestacional. Al mismo tiempo, el bajo valor de las cápitas obligó al cierre de clínicas privadas que trabajaban de manera coordinada con la obra social.

Esta falta de contención en el primer nivel de atención deriva de modo directo en un colapso de las guardias hospitalarias. Los afiliados acuden a los centros médicos en busca de respuestas y encuentran una red desbordada. «Los pacientes cada vez empiezan a estar totalmente desolados y sin un rumbo y van a caer a las clínicas», remarcó Rossi.

Ante este escenario, los profesionales de la salud exigen de forma urgente una convocatoria que incluya a las partes afectadas. Rossi dirigió un reclamo directo al director ejecutivo de PAMI, solicitando la apertura de canales de diálogo: «Leguizamo, respóndame la carta… recíbanos a nosotros, haga una mesa de diálogo entre los médicos de primer nivel, los odontólogos, nuestros pacientes y ustedes».

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