La Municipalidad de Córdoba resolvió revocar el contrato de prestación del servicio de transporte urbano con la empresa FAM, luego de los episodios que provocaron la interrupción del servicio y dejaron sin movilidad a miles de vecinos que dependen de los corredores 2, 5 y 7 y de las líneas 600 y 601.
La decisión fue adoptada por el Ejecutivo municipal con el objetivo de garantizar la continuidad del servicio público en la ciudad, tras una situación que generó serias complicaciones para estudiantes, trabajadores y adultos mayores que utilizan estos recorridos para trasladarse diariamente.
Ante este escenario, la Municipalidad activó un plan de contingencia junto a otras empresas prestatarias del sistema para asegurar la continuidad de los recorridos afectados. En este esquema de emergencia también participan trabajadores de la propia empresa FAM, quienes colaboran a bordo de las unidades para informar a los pasajeros sobre los trayectos y paradas disponibles.
En paralelo, el intendente Daniel Passerini dispuso que, mientras se mantenga el operativo de contingencia, los usuarios de los corredores 2, 5 y 7 y de las líneas 600 y 601 no deberán abonar el pasaje. El costo del servicio será absorbido por la Municipalidad como medida excepcional para mitigar el impacto de la crisis en el transporte.
Por otra parte, el municipio informó que presentó una denuncia penal ante la Justicia para que se investiguen y esclarezcan los hechos que derivaron en la interrupción del servicio, con el objetivo de determinar responsabilidades por una situación que afectó a miles de vecinos de la capital provincial.
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