La Confederación de Asociaciones de Diálisis de la República Argentina (Cadra) advirtió que dejará de sumar afiliados a su red de atención en todo el país. La medida responde a una falta de actualización en los aranceles de Pami que acumula 18 meses, acompañada por una reciente quita del 8% en los montos abonados. Esta situación crítica pone en riesgo el tratamiento periódico de 4.700 pacientes y la operatividad de 200 centros de salud.
El doctor Marcelo Farías, integrante de la Asociación de Diálisis y Trasplantes Renales de la provincia de Santa Fe y miembro del Comité Ejecutivo de Cadra, expuso la situación en el programa Ahora Noticias de Canal 10. «Esta problemática hace casi imposible poder dar la prestación, ya que es muy compleja», afirmó, y explicó que el módulo de diálisis no cubre solo el procedimiento médico. También incluye material descartable, transporte, comida, medicación y análisis clínicos para cada paciente. El médico sostuvo que estos costos adicionales aumentaron cerca de un 50% en los últimos dos años.
Por eso, la demanda central de los prestadores es una recomposición del valor del módulo en ese mismo porcentaje.
Un recorte que llegó donde se esperaba un aumento
Farías explicó que el valor que reciben los centros no tuvo actualizaciones del Pami en 18 meses. Además, denunció una quita del 8% en los últimos dos meses. «Nos han mostrado que al sacar una parte que se llama calidad eso iba a significar un aumento, pero fue al revés: se disminuyó en un 8%», relató el médico.
El acuerdo vigente contemplaba ajustar los valores según el Índice de Precios al Consumidor. Sin embargo, ese mecanismo solo se aplicó durante tres meses. El resto del período quedó sin indexación, de acuerdo con el informe de la Confederación.
Farías remarcó además que no se trata de una demora en los pagos. «Tampoco es un problema de falta de flujo de fondos, porque ellos nos están pagando todos los meses», explicó. El problema, según el médico, es que el valor pagado «es muy inferior a lo que se paga en todo el país» por ministerios y otras obras sociales.
El transporte, uno de los puntos más críticos
El informe de la Confederación identifica al transporte de pacientes como uno de los rubros más afectados. Según ese documento, Pami paga 400 pesos por kilómetro, mientras el valor de mercado ronda los 1.500 pesos.
Esa diferencia golpea especialmente a los centros del interior. Allí, los traslados en zonas interurbanas pueden llegar a los 200 kilómetros por paciente. «A veces los centros transportan hasta 200 km a cada paciente, y eso tiene un costo», precisó.
Farías advirtió que, de no haber respuesta, el sector evalúa una medida concreta: dejar de sumar pacientes a la red. «No queremos empezar con medidas más enérgicas», señaló, aunque reconoció que ese sería el próximo paso.
«Si ingresamos más pacientes, peor va a ser el problema económico para el centro de diálisis», explicó el médico, en referencia a los 4.700 afiliados que hoy reciben tratamiento en los más de 200 centros de la red.
Centros pequeños, en riesgo de cerrar
Según Farías, el impacto no es igual en todo el país. En las zonas donde Pami representa entre el 50% y el 70% de los pacientes, el riesgo de cierre es mayor. «Ahí están los centros con posibilidad ya de cerrar las puertas», afirmó.
El médico citó además el caso de Rosario. Allí, dijo, «hay centros chicos que se han dicho que no pueden seguir» con la actividad en las condiciones actuales.
El informe de la Confederación sostiene que la red no cuenta con capacidad de derivación si alguno de estos centros cierra. Eso dejaría sin cobertura inmediata a los pacientes que hoy atienden.
