Recorrer las rutas argentinas hoy es una verdadera actividad de riesgo. Lo comprobamos en primera persona yendo hacia el litoral desde Córdoba Capital en enero. Al habitual cuidado que un conductor debe tener al volante, se suma la tensión de verse sorprendido por un bache que reviente un neumático, las huellas que dejan los camiones y la ausencia de banquinas donde detenerse con algún nivel de seguridad.
Partiendo de la eternamente postergada construcción de la autovía sobre la Ruta 19, los tramos que aún conservan la mano única en cada dirección representan un peligro permanente, pero cabe señalar, Córdoba es la única provincia en la que se ven obras viales que intentan remediar el actual estado de abandono de las rutas nacionales.
La conversión a autovía de la ruta nacional 18 en Entre Ríos está absolutamente detenida y su travesía es realmente complicada porque cambia permanentemente de carpeta asfáltica durante toda su extensión. Por su parte la ruta nacional 14, que sí es una autovía y por la que circula gran parte del comercio del Mercosur, muestra tramos de alto deterioro fundamentalmente del lado por el que circulan los camiones. Lo mismo sucede con la ruta nacional 127, que es una vía de mano y contramano, que también sufre la falta de mantenimiento con tramos absolutamente descalzados.
Las rutas de la producción
Una empresa de transporte de Córdoba cumple un rol clave en dos de las industrias sobre las que se podría cimentar la recuperación de la economía argentina: hidrocarburos y litio. Los camiones de la firma local se encargan de llevar desde Entre Ríos a Vaca Muerta la arena para realizar el fracking (técnica no convencional utilizada para extraer hidrocarburos -gas y petróleo- atrapados en rocas de baja permeabilidad) y padecen el estado de las rutas nacionales de punta a punta de su travesía. Porque si es malo el estado de las vías que describimos en el litoral, la situación empeora yendo hacia el sur del país. Todas las vías de acceso a Vaca Muerta están absolutamente destruidas, banquinas desaparecidas debajo de los yuyos, pozos y profundas huellas del tránsito pesado hacen imposible circular a más 40 o 50 km/h.
También les sucede algo similar a los choferes de la empresa cordobesa ya que deben llegar hasta el extremo norte del país con insumos para los yacimientos de litio. Cuentan estos conductores que llegan a demorar 5 días en recorrer los últimos 200 km.
El informe de DW
La cadena alemana DW en su versión en español, publicó en enero un completo informe sobre esta problemática que afecta la producción nacional, el comercio internacional y pone en riesgo la vida de los argentinos.
En formato audiovisual el medio internacional recoge testimonios en Jujuy y muestra el deterioro de las carreteras, sobre todo las que llegan y salen de los establecimientos de producción litífera.
