Una nueva marcha de jubilados frente al Congreso de la Nación volvió a desarrollarse en un clima de tensión, con empujones, corridas y uso de gases, en el marco de un fuerte operativo de seguridad desplegado en el centro porteño. La protesta coincidió con reuniones clave en el Senado por la reforma laboral impulsada por el oficialismo.
Los manifestantes se concentraron en las inmediaciones del Palacio Legislativo para reclamar mejoras en los haberes y en las condiciones de vida, y se registraron incidentes cuando intentaron avanzar por la esquina de Callao y Bartolomé Mitre, donde se encontraron con un cordón policial.
Operativo y cruces en la calle
El dispositivo incluyó efectivos de la Policía Federal Argentina, Gendarmería Nacional, Prefectura Naval Argentina y de la Policía de la Ciudad. Según fuentes oficiales, las fuerzas federales custodiaron los accesos más cercanos al Congreso, mientras que la policía porteña se ubicó en los anillos externos.
Durante la desconcentración, manifestantes denunciaron empujones y la utilización de gas pimienta, en una escena que se repite en las protestas semanales del sector. “Son jubilados, tienen que tener un poco más de consideración”, expresó una de las participantes ante medios televisivos.
Reuniones por la reforma laboral en el Senado
Mientras afuera se desarrollaban los incidentes, dentro del Senado avanzaban las negociaciones por la reforma laboral. Patricia Bullrich, ex ministra de Seguridad y actual jefa del bloque de senadores de La Libertad Avanza, mantuvo reuniones con referentes de distintos espacios políticos para reunir apoyos de cara a su tratamiento en sesiones extraordinarias.
Participaron de los encuentros Eduardo Vischi, jefe del bloque de la Unión Cívica Radical; Martín Goerling, del PRO; Flavia Royón, de Primero los Salteños; y Carlos Arce, del Frente Renovador de la Concordia, entre otros legisladores.
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