Una investigación de la Policía Federal Argentina (PFA) permitió desarticular una presunta organización criminal que habría utilizado datos personales y biométricos de personas vulnerables para crear cuentas bancarias y billeteras virtuales destinadas a canalizar dinero de origen ilícito. Según la pesquisa, el circuito habría movilizado alrededor de $27.000 millones en pocos meses.
Entre los detenidos se encuentra Albertina Mangini, una funcionaria judicial bonaerense vinculada al Patronato de Liberados, quien habría aprovechado su actividad para captar personas en situación económica vulnerable. De acuerdo con las fuentes citadas en la investigación, les ofrecía unos $80.000 a cambio de entregar su documentación, tomarse fotografías y permitir un escaneo del iris.
La maniobra permitía obtener información biométrica que luego era utilizada para operar financieramente en nombre de las víctimas. Las personas captadas se retiraban sin conocer, presuntamente, el verdadero destino de sus datos, mientras que sus identidades comenzaban a ser utilizadas por la estructura delictiva.
Cómo funcionaba el esquema
Según los investigadores, una vez obtenida la documentación y los datos biométricos se procedía a abrir cuentas bancarias y billeteras virtuales a nombre de las víctimas. Sin embargo, el control efectivo de esos instrumentos quedaba en manos de los integrantes de la organización.
Teléfonos celulares, correos electrónicos, claves y dispositivos utilizados para acceder a las cuentas eran administrados por los sospechosos. De esta manera, las personas cuyos datos habían sido utilizados figuraban formalmente como titulares, pero no tenían el control de los fondos ni de las operaciones realizadas.
La segunda etapa de la estructura habría estado a cargo de Mauro Perrotta, acusado de participar en la apertura y administración de las cuentas. La investigación sostiene que las distintas cuentas recibían transferencias de manera constante y que los fondos eran retirados o trasladados rápidamente.
El dinero circulaba luego por billeteras virtuales, terminales de pago, operaciones financieras y criptoactivos, con el objetivo de multiplicar los movimientos y dificultar la identificación de su origen.
Un circuito que habría movido $27.000 millones
En el nivel financiero de la organización aparece Ignacio Leonel Marchioni, quien también fue detenido. El análisis preliminar de las operaciones asociadas a su actividad habría detectado movimientos por aproximadamente $27.000 millones en pocos meses.
Los investigadores también encontraron un vínculo con la causa conocida como Sur Finanzas, una investigación por presunto lavado de activos, asociación ilícita y defraudación por administración fraudulenta. Según la fiscalía, aquella estructura habría operado entre 2020 y 2025 y movilizado más de US$108 millones a través de 16 clubes de fútbol.
La conexión es ahora uno de los puntos que intenta profundizar la Justicia para determinar si ambas estructuras compartían integrantes, mecanismos financieros o beneficiarios.
El origen del dinero
La organización investigada habría intervenido en distintas etapas del circuito de recaudación, dispersión y ocultamiento de fondos provenientes de casinos online clandestinos y otras actividades ilícitas.
Durante los procedimientos se encontraron cuadernos con anotaciones que, de acuerdo con los investigadores, podrían contener información relacionada con la contabilidad de los casinos.
La pesquisa intenta determinar ahora quiénes ocupaban los niveles superiores de la estructura y, principalmente, quiénes eran los beneficiarios finales del dinero.
Los investigadores sospechan que la organización podría ser más amplia que los tres principales detenidos y que habría personas encargadas de la captación de víctimas, la administración tecnológica de las cuentas y el movimiento e integración de los fondos.
Nueve allanamientos en Buenos Aires y Córdoba
El operativo fue realizado por el Departamento Delitos Fiscales de la PFA, con intervención de la UFI N° 2 de La Plata y del Juzgado de Garantías N° 6, y contempló nueve allanamientos simultáneos en distintos puntos de las provincias de Buenos Aires y Córdoba.
Durante los procedimientos se secuestraron importantes cantidades de dinero en pesos y moneda extranjera, computadoras, dispositivos de almacenamiento, terminales Posnet y numerosas tarjetas bancarias.
También fue incautado un BMW M240i xDrive y una pistola semiautomática Glock calibre 9×19 milímetros, además de documentación y otros elementos considerados relevantes para la investigación.
Los dispositivos electrónicos y soportes encontrados serán sometidos a peritajes informáticos, contables y financieros. El objetivo es reconstruir el recorrido del dinero y establecer la totalidad de las personas involucradas.
Mangini y Perrotta se negaron a declarar, mientras que la defensa de Marchioni presentó un escrito para desvincularlo de las maniobras investigadas.
La causa contempla, entre otros delitos, asociación ilícita, estafa, juego clandestino y lavado de activos. La Justicia no descarta nuevos allanamientos y detenciones mientras avanza sobre las posibles conexiones interprovinciales e internacionales de la organización.
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