Todo comenzó alrededor de las 11 de la mañana de ese día, cuando una anciana, aparentemente intentaba llevarse algunas mercaderías entre sus ropas, personal del supermercado al darse cuenta de la situación llama a las fuerzas policiales que finalmente trasladan en un móvil a la mujer a la comisaría.
La octogenaria, que no estaba bien de salud, tenía problemas cardiovasculares y de hipertensión, permaneció unas seis horas en la comisaría. Al parecer producto del estrés, la mujer se descompensa dentro del establecimiento policial y es trasladada al Hospital Tránsito Cáceres, donde fallece dos días después, el 2 de mayo.
La denuncia penal que investiga la fiscal sería contra de dos policías. Carlos Nayi, abogado denunciante en representación de la hija de la anciana, aportó esta mañana nuevos datos sobe la causa. Según su relato, la mujer vivía sola, estaba medicada y habitualmente tenía el problema de pérdida de la noción de tiempo y espacio. “Usaba pañales, bastón y tenía un hombro dislocado. En esta precariedad se trasladaba hasta el supermercado a hacer sus compras, lo hacía caminando, demoraba más de 20 minutos en hacer tres cuadras”, dijo hoy en declaraciones a HOY DÍA CÓRDOBA.
Según pudo reconstruir el abogado defensor, ese día la mujer llegó a la línea de cajas sostenida del changuito donde llevaba las cosas que iba a comprar, momento en que se produce el altercado, cuando la supervisora se acerca “y en tono prepotente llama a la guardia del establecimiento y pide que llamen a la policía para llevarse detenida a la mujer”.
“La mujer sorprendida rompe en llanto, la supervisora la acusaba por una caja de bombones y alguna mercadería más que estaban en el changuito y que la mujer lo advierte, pero nunca sabremos realmente qué pasó, si estaba perdida, si no se dio cuenta como invocaba ella o si cometió un ilícito”, señaló Nayi.
En su relato, el abogado asegura que tanto el guardia como los policías que llegaron en el móvil se mostraron conmovidos por la situación de la anciana pero ante la insistencia de la supervisora para que la detengan resuelven trasladarla a la comisaría. Alrededor de las 11 de la mañana la mujer ingresa a la unidad judicial, allí la fichan, la indagan, “no le suministran ningún tipo de contención médica, ella estaba perdida y cerca de las 17 una vecina que concurrió al lugar pidió a las autoridades que le suministraran los medicamentos. Según dijo estaba orinada y en estado de shock”.
Esa misma tarde del 30 de abril sufre un ACV irreversible, dos días después la mujer muere en el Hospital Tránsito Cáceres de Allende. “Hubo falta de mesura, de equilibrio, de valorar la vida humana”, denunció hoy Nayi.
La investigación avanza pero aún no hay imputados.
