La Cámara 8ª del Crimen condenó ayer, por unanimidad, a 16 años de prisión el pastor evangélico Arturo Humberto Peralta, de 52 años, por los delitos de “abuso sexual con acceso carnal agravado y continuando” y “abuso sexual sin acceso carnal agravado y continuado”. Peralta, quien estaba a cargo del templo Josafat, en Jesús María, fue encontrado culpable por diez hechos. Además, el tribunal integrado por Juan Manuel Ugarte, Eugenio Pérez Moreno y Marcelo Jaime, lo inhabilitó por ocho años para ejercer el cargo de pastor de cualquier tipo de culto. Además también se remitió la copia de la sentencia al Ministerio de Relaciones Exteriores y Culto de la Nación, para poner en alerta a las autoridades. “Se ha hecho justicia. Estamos más que satisfechos por lo resuelto”, explicó el abogado querellante Damián Morales, quien había pedido 17 años de prisión.
En tanto, el fiscal Hugo Almirón, fundamentó su pedido a 16 años al señalar el carácter “manipulador” de Peralta. “No hubo culpa ni remordimiento. En ese aspecto, la prueba contundente fue que Peralta trataba de ‘ubicar’ a las víctimas más vulnerables y aprovecharse de ellas para satisfacer sus deseos”, indicó el fiscal. En tanto, el abogado defensor Jorge Johnson había pedido la absolución o una pena de cuatro años. El fallo fue leído ante la presencia de seis de las víctimas de Peralta, quienes asistieron a la sala de audiencias de Tribunales acompañadas de los asistentes terapéuticos cedidos por la Justicia.
“Su sola presencia fue muy importante”, explicó Almirón, quien reiteró que el abusador se valía de su condición de pastor para abusar de personas en situación de vulnerabilidad. Durante el juicio se demostró que una vez que lograba que le confesaran secretos íntimos, abusaba de ellas y las amenazaba con revelar lo que conocía. El caso salió a la luz en abril de 2018 cuando Peralta fue denunciado por hechos ocurridos entre 2015 y fines de 2017 en detrimento de fieles y concurrentes al templo Josafat, donde oficiaba celebraciones religiosas en Jesús María.
