El fiscal José Bringas resolvió hoy imputar a dos efectivos de la Policía que intervinieron en el hecho, dando a entender que el o los disparos que terminaron con la vida de Otto Cortéz, quien no respondió a la voz de alto, partieron de un arma reglamentaria. Diversas cámaras de seguridad de la cochera que fue testigo del hecho acreditan tal versión, denunciada por allegados y familiares del comerciante de la Galería Norte.
La secretaria del fiscal, Silvana Scarpino, señaló que los dos agentes quedarán en libertad y que su situación procesal no significa que haya existido un exceso policial. «Esto significa que en este momento, para esta instancia por la situación de ellos y su actuación corresponde la imputación», aclaró.
En la misma jornada los familiares de Cortez se constituyeron como querellantes contra la Policía de la Provincia. La presentación estuvo a cargo del abogado Lucas de Olmos, quien representa a la viuda de Cortez, Mercedes Heredia, y a Facundo Marquillas, uno de los protagonistas del hecho que está detenido. «Estoy acá para presentarme ante la Justicia y quiero aclarar que a mi marido lo mataron como a un perro, él no iba armado, él no anda con temas de drogas como se está diciendo. Mi hijo no está prófugo. A su padre lo enterramos ayer”, declaró la mujer a la prensa desde los tribunales provinciales.
El episodio ocurrió el viernes último a las 19 en el acceso principal de la galería céntrica. En el lugar, Agustín Cortez comenzó una discusión contra Matías García. Entonces, Otto apareció en el lugar acompañado de Marquilla y “Cheto”, uniéndose al altercado. En determinado momento, uno de los presentes disparó dos veces contra García. Otto comenzó a escapar y el herido advirtió a dos agentes, que lo interceptaron a balazos cuando salía con su camioneta de una playa de estacionamiento. Como consecuencia, Raúl Cortez, de 46 años, recibió dos balazos mortales. Mientras continúa la búsqueda del arma que hirió a García, los policías que mataron a Otto están en libertad, pero imputados.
Esta mañana se entregó a la Justicia Agustín Cortéz, hijo de la víctima, que estaba prófugo y quien habría baleado a García. Quedó imputado por lesiones graves agravadas.
