Reservado para la basura

Carta de lectores

Reservado para la basura

Sr. Director:

Tengo 28 años, nací en la ciudad de Córdoba y aunque parezca mentira conocí la Reserva San Martín por primera vez el jueves pasado (16 de febrero). Al llegar al camping lo primero que hice fue preguntar en recepción dónde podía comprar una bebida fresca, me indicaron el camino hacia la proveeduría y allí fui. Luego caminé un poco por el lugar. Había algunas carpas y bastante gente en la pileta. Hasta ahí, ¡todo muy bien! Pero seguía sin saber cómo bajar a la orilla del río, así que nuevamente me acerqué a recepción. Me dijeron que a un costado de la pileta estaba el ingreso. Pero al llegar a la costa -lamento tener que contarlo- no me encontré con el espacio verde que esperaba descubrir. Es decir, sí vi árboles, algunos pájaros y peces, agua y piedras, pero también mucha, pero mucha basura. Desechos de todo tipo. Pude observar etiquetas de cigarrillos, cajas de jugos y vinos, latas, pañales usados, etcétera.

Quise pensar que algún animal de los que habitan la reserva había roto bolsas con residuos pero los contenedores no están cerca del río, por lo tanto, concluí que mucha de la gente que pasa sus vacaciones en el sector (o parte de ellas) es la que ensucia los márgenes del río.

¿Será acaso necesario instalar cámaras de vigilancia en la zona para que el próximo verano no vuelva a pasar? No conozco la respuesta, pero sí puedo asegurar que para los que disfrutamos del contacto con la naturaleza y para la fauna que habita la zona lo mejor sería encontrar la reserva en otras condiciones.

Jorge Ezequiel Foco

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