WASHINGTON.- El escenario tan temido por el mundo para Oriente Medio estuvo a un paso de ocurrir en la larga noche del jueves pasado, donde el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ordenó un ataque contra instalaciones iraníes tras el derribo de un drone estadounidense, pero lo abortó minutos antes de que sus naves dispararan los misiles.
Según reveló el propio Trump a través de Twitter, con los aviones en el aire y los buques en posición para disparar, se le ocurrió preguntar a “un general” cuántos muertos podría dejar la operación. Cuando le contestaron que serían “unos 150”, decidió que era “excesivo” y abortó la misión: “Diez minutos antes del ataque lo detuve”, explicó el mandatario republicano. “No tengo apuro. Nuestro Ejército está renovado y preparado para actuar, y es de lejos el mejor del mundo. Las sanciones están haciendo efecto y ayer se añadieron más. Irán jamás debe tener armas nucleares, ni contra Estados Unidos ni contra el mundo”, agregó Trump en su serie de tuits.
El diario New York Times ya había adelantado que la Casa Blanca preparaba un ataque contra radares y baterías de misiles iraníes luego del derribo de un drone norteamericano el jueves pasado (ver HDC del viernes), pero la jugada de Trump desconcertó a propios y extraños. Teherán salió a responder el sábado con la advertencia de que “una sola bala” disparada en su contra desatará una represalia devastadora contra los intereses estadounidenses y de sus aliados en la región.
“Disparar una bala contra Irán prenderá fuego a intereses estadounidenses y de sus aliados”, afirmó el general de brigada Abolfazl Shekarchi, vocero del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas. Pero la respuesta no hizo más que alimentar la escalada: el propio Trump prometió horas después “una destrucción como nunca antes se ha visto” en caso de una guerra con Irán, que dijo no desear, y anunció que impondrá otra ronda de sanciones “importantes”. “Vamos a poner sanciones adicionales importantes sobre Irán el lunes. Espero el día en que las sanciones sobre Irán se levanten y se vuelva una nación próspera y productiva otra vez”, escribió en Twitter.
Su asesor en seguridad nacional, John Bolton, elevó ayer el tono y advirtió a Irán que no confunda “prudencia” con “debilidad”: “Como dijo el presidente Trump el viernes, nuestro Ejército está listo para entrar en acción”, alertó el funcionario, quien acusó al Gobierno de Teherán de transferir ilegalmente armas a Irak, Siria, Líbano, Yemen y Afganistán, así como de ser “una amenaza” para Israel y los aliados norteamericanos del Golfo Pérsico. La mecha está lista para prenderse.
