BRASILIA.- Ni el respaldo cerrado del presidente Jair Bolsonaro consigue detener el escándalo desatado en torno a la actuación del actual ministro de Justicia, Sérgio Moro, en la célebre operación Lava Jato: esta vez, una investigación de la revista Veja terminó de confirmar que el ex juez orientó en forma ilegal la causa contra el ex presidente Luis Inácio Lula da Silva para conseguir su condena por “corrupción”, como finalmente sucedió.
La revista más importante de Brasil, de tendencia conservadora, publicó una extensa nota en la que afirma que analizó 649.551 mensajes intercambiados entre Moro y los fiscales del Lava Jato a lo largo de años, especialmente entre 2015 y 2017. Esas conversaciones mostrarían que el juez, que condenó al ex presidente en base a su “convicción” de que había cometido los ilícitos que le imputaba la fiscalía, actuó con “motivaciones políticas” en todo el proceso. “Moro sí cometió irregularidades”, afirma Veja, que sostiene que en los mensajes y comunicaciones analizados el actual ministro de Justicia pedía a los fiscales que incluyeran pruebas en los procesos que llegarían luego a sus manos, pedía acelerar o retrasar operaciones y presionaba para que no sirvieran determinados testimonios y “delaciones premiadas”. Veja sostiene que los diálogos revelan que Moro “se comportó como jefe del Ministerio Público Federal, posición incompatible con la neutralidad exigida a un magistrado”, a la vez que revela que “en la privacidad de los chats, Moro revisaba las partes de los fiscales e incluso los reprendía”.
El sitio The Intercept Brasil difundió a comienzos de junio algunos diálogos de Moro con el equipo de investigadores y fiscales del Lava Jato en un sistema de comunicación privada (Telegram), que revelaron que el juez actuaba “como un coordinador informal de la acusación” en la causa que declaró a Lula culpable de recibir un departamento como soborno de una empresa constructora, comportamiento explícitamente prohibido por el Código Penal brasileño. Pero eso fue apenas “una pequeña parte del material disponible”, según informó Veja, que aseguró haber realizado el “análisis más completo” del contenido: “¿No sería escandaloso si un magistrado actuara en las sombras advirtiendo a un abogado que se habían dejado fuera pruebas importantes para la defensa de su cliente? Porque esto sucedió en el Lava Jato, sólo a favor de la acusación”, revela por ejemplo la revista, que sostiene que Moro llegó a ocultar información a un ministro de la Suprema Corte, Teori Zavascki, para retener la pesquisa en su juzgado.
Aún así, Bolsonaro respaldó a su ministro e incluso lo llevó al partido disputado ayer entre los seleccionados de fútbol de Brasil y Perú en Río de Janeiro, para exhibir públicamente su alineamiento. “Si la seguridad lo permite, iré con Sérgio Moro al césped: el pueblo dirá si estamos en lo cierto o nos equivocamos”, anunció desafiante Bolsonaro, que finalmente tuvo que bajar sin el ministro a la cancha de fútbol. Lo cierto es que el impacto del escándalo se verá en agosto, cuando el Supremo Tribunal Federal (STF) del país deba analizar un recurso de la defensa de Lula que pide anular toda la causa que llevó a prisión al ex mandatario.
