La Policía de Berlín abatió este domingo a Abdul Ballout, de 21 años, principal sospechoso del atentado perpetrado durante las celebraciones del Orgullo LGBTIQ+ en la capital alemana, luego de localizarlo en una zona de huertos urbanos del distrito de Spandau, en las afueras de la ciudad.
Según confirmó el portavoz policial Florian Nath, el joven fue encontrado alrededor de las 18 (hora local) y murió tras enfrentarse con agentes de una unidad especial mientras los atacaba con un arma blanca. Aunque los servicios de emergencia intentaron reanimarlo, falleció en el lugar.
El sospechoso era intensamente buscado desde la noche del sábado, cuando presuntamente embistió con una camioneta a una multitud cerca del parque Tiergarten y luego atacó a varias personas con un machete, dejando una mujer fallecida y 29 heridos, algunos de ellos de gravedad.
Investigan el caso como un ataque terrorista islamista
El ministro del Interior alemán, Alexander Dobrindt, afirmó que «todo lo que vemos apunta a que estamos ante un ataque terrorista islamista», al actualizar el balance oficial de víctimas del atentado.
El funcionario explicó que los investigadores centran sus esfuerzos en reconstruir el proceso de radicalización del sospechoso y determinar si actuó por cuenta propia o contó con algún tipo de apoyo. En ese marco, la Policía de Berlín detuvo a un ciudadano iraní que permanece bajo custodia como presunto cómplice del ataque.
Según informaron medios alemanes como RBB y la revista Focus, el hombre viajaba en el asiento del copiloto de la camioneta al momento del atentado y fue trasladado a un centro de detención provisional mientras los investigadores determinan cuál fue su grado de participación en el hecho. Las autoridades aún no confirmaron oficialmente su implicación ni descartaron la existencia de otros posibles colaboradores.
Por su parte, el canciller Friedrich Merz condenó el ataque y aseguró que el Estado actuará con firmeza. «Quieren arrebatarnos lo más importante que tenemos: nuestra apertura y nuestra libertad», afirmó, al tiempo que prometió que los responsables serán plenamente investigados y castigados.
Tras el atentado, las autoridades ordenaron revisar y reforzar las medidas de seguridad para los grandes eventos previstos en Alemania, especialmente aquellos con una gran afluencia de público, como festivales y celebraciones del Orgullo. Dobrindt advirtió que no puede descartarse el riesgo de ataques imitadores, por lo que instó a los organizadores a reevaluar sus protocolos de seguridad.
Un historial de radicalización y vínculos con Estado Islámico
Ballout, ciudadano alemán de raíces libanesas, ya había sido condenado en mayo a un año y diez meses de prisión juvenil por preparar un acto de violencia que amenazaba la seguridad del Estado y por difundir propaganda del grupo terrorista Estado Islámico (EI).
De acuerdo con la Fiscalía de Berlín, en 2025 viajó al Líbano con la intención de ingresar a Siria para unirse al Estado Islámico, donde mantuvo contactos con personas que consideraba integrantes de la organización yihadista.
Fue detenido por las autoridades libanesas y condenado a tres meses de prisión por incitación al conflicto religioso y sectario. Tras cumplir la pena regresó a Alemania, donde volvió a ser arrestado.
Pese a esos antecedentes, la Justicia le había concedido la libertad condicional mientras se resolvía una apelación presentada por la Fiscalía, que reclamaba una condena de cumplimiento efectivo. El tribunal justificó la decisión por el tiempo que ya había permanecido detenido, su confesión y el aparente abandono de la ideología extremista. Además, participaba en un programa de desradicalización.
Su historial judicial también incluía condenas anteriores por agresiones y robo con violencia cometidas cuando era menor de edad.
Cómo fue el ataque
El atentado ocurrió cerca de las 22 del sábado, cuando una camioneta blanca ingresó al parque Tiergarten, a pocos cientos de metros de la Puerta de Brandeburgo, donde se desarrollaban los festejos de clausura del Christopher Street Day, la principal celebración del Orgullo en Alemania.
Según la reconstrucción policial, el vehículo atropelló deliberadamente a una multitud de asistentes y transeúntes antes de chocar contra un árbol. Posteriormente, el conductor habría descendido del vehículo y atacado a varias personas con un arma blanca antes de escapar.
Durante casi 24 horas, más de 2.200 efectivos policiales participaron del operativo de búsqueda que concluyó con la muerte del sospechoso en Spandau.
Conmoción y homenaje a las víctimas
Tras el atentado, cientos de personas se reunieron frente a la Puerta de Brandeburgo, donde improvisaron un memorial con flores, velas y banderas arcoíris para homenajear a las víctimas.
Entre los mensajes dejados en el lugar destacaba una frase que resumía el espíritu de la vigilia: «Lo único más poderoso que el odio es el amor».
El ataque reavivó el debate sobre la seguridad en los grandes eventos públicos de Alemania y llevó a reforzar las medidas de protección en otras ciudades europeas, entre ellas Ámsterdam, que en los próximos días será sede del Orgullo Mundial.
