La oleada migratoria sin precedentes en la ciudad autónoma de Ceuta alcanzó este domingo un nuevo pico de tensión tras la confirmación de al menos 72 fallecidos. El delegado del Gobierno de España en Ceuta, Miguel Ángel Pérez Triano, actualizó el balance oficial de víctimas, que hasta el momento ascendía a 67 muertos.
Las autoridades locales informaron que la mayoría de las más de 60.000 personas que ingresaron de forma irregular al territorio español desde el jueves ya regresaron voluntariamente a Marruecos. Sin embargo, decenas de jóvenes y menores de edad permanecen desaparecidos tras los cruces, mientras pequeños grupos de migrantes continúan deambulando por la ciudad autónoma, de unos 83.000 habitantes.
Entre desaparecidos y balances cruzados
La incertidumbre también se vive del lado marroquí. Familias llegadas desde Tánger, Fez y Casablanca continúan buscando información sobre el paradero de sus familiares desaparecidos tras los cruces. En la frontera, la pregunta «¿Has visto a mi hijo?» se convirtió en el reflejo de la angustia de quienes todavía esperan una respuesta.
Respecto al número de fallecidos, las cifras oficiales son cuestionadas por distintas organizaciones, que elevan considerablemente el balance de víctimas. Según una asociación de guardias civiles españoles, los muertos superan el centenar, mientras que la Asociación Marroquí de Derechos Humanos (AMDH) denunció «casi 130 víctimas» y decenas de desaparecidos.
La AMDH también reclamó la apertura de una investigación independiente sobre las causas del flujo migratorio entre la ciudad marroquí de Castillejos y Ceuta, y condenó el «silencio inquietante» de las autoridades marroquíes. Hasta el momento, Rabat no difundió un balance oficial de víctimas ni informó cuántas personas fueron detenidas durante los enfrentamientos del viernes entre la policía y los jóvenes que intentaban cruzar la frontera.
Por su parte, el Gobierno de España responsabilizó a bandas criminales por difundir rumores de que una reciente sentencia del Tribunal Supremo sobre inmigración facilitaría el ingreso de migrantes al país.
En cambio, algunos analistas sostienen que Marruecos podría haber permitido el cruce para ejercer presión diplomática sobre España, que recientemente reforzó sus vínculos con Argelia, histórico rival regional de Rabat.
Nueva polémica para Sánchez en medio de la crisis
En este contexto, una publicación del presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, desató una fuerte polémica. El mandatario compartió en sus redes sociales un video en el que mostraba su «playlist para verano», pocas horas después de visitar Ceuta para evaluar el impacto de la emergencia.
Aunque el Gobierno central sostiene que la situación está bajo control, la ciudad continúa militarizada y bajo estricta vigilancia para evitar nuevos intentos de ingreso irregular.
Al mismo tiempo, Sánchez envió una carta a los líderes de la Unión Europea (UE) en la que cuestionó la actitud «egoísta» de algunos socios comunitarios. El mandatario reclamó mayor solidaridad y pidió una reunión urgente de los ministros del Interior para coordinar una respuesta frente a la emergencia humanitaria.
España refuerza el control marítimo
Mientras tanto, sobre el terreno, España comenzó a instalar una barrera flotante de 500 metros frente a la playa de Tarajal, en Ceuta. La estructura, compuesta por una barrera neumática y una línea de boyas ancladas, busca impedir nuevos cruces por vía marítima.

Según informó el Gobierno español, sobresaldrá entre 30 y 70 centímetros sobre el agua y se extenderá hasta un metro por debajo de la superficie. Además, contará con un canal para la circulación de embarcaciones de la Guardia Civil, que permitirá reforzar la vigilancia en uno de los principales puntos de ingreso irregular a Ceuta, en un intento por evitar que se repitan episodios como el registrado en los últimos días.
