Las autoridades venezolanas trasladaron este martes al dirigente opositor Juan Pablo Guanipa a su residencia en Maracaibo, donde cumplirá arresto domiciliario, luego de haber sido detenido nuevamente pocas horas después de su excarcelación, informaron fuentes cercanas a su entorno y la fiscalía.
Guanipa, de 61 años y aliado político de María Corina Machado, había recuperado su libertad el domingo tras pasar casi nueve meses detenido, acusado de conspiración. Sin embargo, fue arrestado otra vez durante la madrugada del lunes, bajo el argumento de haber violado las condiciones de su libertad condicional al participar en actividades políticas y exigir nuevas elecciones.
Durante las casi 12 horas que permaneció en libertad, el ex diputado visitó a familiares de presos políticos, recorrió Caracas en una caravana motorizada, coreó consignas opositoras y se manifestó frente a El Helicoide, una de las cárceles más emblemáticas del sistema de seguridad venezolano. Estas acciones, según la fiscalía, motivaron el pedido de casa por cárcel, concedido posteriormente.
“Está en mi casa en Maracaibo”, escribió su hijo Ramón Guanipa en la cuenta del dirigente en la red social X. “Mi papá sigue injustamente preso, porque casa por cárcel sigue siendo prisión. Exigimos su libertad plena y la de todos los presos políticos”, añadió.
Guanipa agradeció igualmente las gestiones del gobierno estadounidense «por su labor a favor de la libertad de Venezuela y de todos los presos políticos».
El nuevo arresto de Guanipa se produce mientras el Parlamento venezolano analiza una ley de amnistía general que abarcaría los 27 años de chavismo en el poder. La iniciativa es impulsada por Delcy Rodríguez, quien asumió el liderazgo político tras la captura de Nicolás Maduro el pasado 3 de enero, en el marco de una incursión militar de Estados Unidos.
Este martes, unos 40 familiares de presos políticos se manifestaron frente a la Asamblea Nacional para exigir la aprobación urgente de la norma. “¡Amnistía ya!”, reclamaron, en medio de un fuerte operativo policial. La sesión parlamentaria prevista para tratar el proyecto fue suspendida, lo que generó críticas de organizaciones de derechos humanos.
“El aplazamiento solo prolonga el dolor de las víctimas”, sostuvo Andreína Baduel, referente del Comité por la Libertad de los Presos Políticos (Clippve). Consideró que el arresto de Guanipa es “un mensaje ejemplarizante” y denunció que “en Venezuela persiste el terrorismo de Estado”.
Según la ONG Foro Penal, desde el 8 de enero fueron excarceladas 426 personas, aunque el proceso avanza de forma gradual y bajo presión internacional, especialmente desde Washington.
Mientras se aguarda una nueva sesión parlamentaria prevista para el jueves, los familiares de los detenidos reiteran su consigna: “Ni uno ni dos, que sean todos”, en referencia a la liberación total de los presos políticos.
