Irán afrontará el Mundial 2026 en un escenario inédito marcado por las restricciones migratorias impuestas por Estados Unidos y las tensiones políticas entre ambos países. Mientras la selección ya se encuentra concentrada en México, la Casa Blanca confirmó que parte de la delegación iraní no recibió autorización para ingresar al territorio estadounidense.
La situación fue respaldada públicamente por Andrew Giuliani, director ejecutivo del Grupo de Trabajo de la Casa Blanca para el Mundial 2026, quien sostuvo que las medidas responden a razones de seguridad nacional. Según indicó, Estados Unidos autorizó el ingreso de jugadores y entrenadores, pero rechazó visados para otros integrantes vinculados a la delegación de Irán.
Entre las personas que no obtuvieron permiso de ingreso figura Mehdi Taj, presidente de la Federación de Fútbol de Irán, quien, según medios internacionales, tuvo vínculos con el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica, organización considerada terrorista por Washington.
Las restricciones también alcanzaron a unos quince integrantes del entorno del seleccionado. Además, la administración estadounidense rechazó el ingreso del árbitro somalí Omar Artan, designado inicialmente para participar del torneo.
Giuliani evitó brindar detalles sobre ese caso particular, aunque aseguró que la decisión se tomó por una «muy buena razón» vinculada a cuestiones de seguridad.
En este contexto, Irán trasladó su centro de operaciones desde Tucson, en Arizona, hacia la ciudad mexicana de Tijuana. La modificación obligó a reorganizar toda la logística prevista para la competencia.
El embajador iraní en México, Abolfazl Pasandideh, afirmó que los futbolistas de Irán dispondrán de permisos temporales para ingresar a Estados Unidos únicamente con motivo de los partidos. Según explicó, la delegación deberá cruzar la frontera y regresar a México una vez finalizados los encuentros.
Durante la fase de grupos, Irán tiene programados dos partidos en Los Ángeles y uno en Seattle. Sin embargo, persisten versiones contradictorias sobre cuánto tiempo antes de cada compromiso podrá permanecer la selección en territorio estadounidense.
Un Mundial atravesado por el contexto político
La presencia de Irán se convirtió en uno de los principales focos políticos del Mundial organizado por Estados Unidos, México y Canadá. La guerra y las tensiones diplomáticas en Medio Oriente generaron dudas durante meses sobre la participación del seleccionado asiático.
Finalmente, la clasificación deportiva se mantuvo vigente, aunque el equipo competirá bajo un esquema excepcional, con controles migratorios especiales, seguridad reforzada en su concentración de Tijuana y limitaciones que no afectan a otras selecciones participantes del torneo.
