Israel lanzó el miércoles por la noche su primer ataque aéreo contra los suburbios del sur de Beirut desde la entrada en vigor del alto el fuego con Líbano a mediados de abril, en una nueva escalada que vuelve a poner en tensión la frágil tregua en la región. El bombardeo impactó en un edificio de apartamentos en Haret Hreik, causando graves daños y la intervención de equipos de emergencia.
El Gobierno israelí, encabezado por el primer ministro Benjamin Netanyahu y el ministro de Defensa Israel Katz, confirmó que el objetivo del ataque era Malki Blout, comandante de la Fuerza Radwan de Hezbolá, a quien acusaron de dirigir ataques contra comunidades israelíes. Según medios israelíes, Blout habría muerto en la operación, que habría sido coordinada con Estados Unidos.
La ofensiva no se limitó a Beirut: ataques aéreos y de artillería dejaron al menos 17 muertos y decenas de heridos en el sur y el este del Líbano, entre ellos un alcalde y miembros de su familia. En paralelo, se reportaron vuelos intensivos de drones militares israelíes sobre la capital libanesa y sus alrededores.
Como respuesta, Hezbolá reivindicó ataques contra vehículos militares y concentraciones de tropas israelíes, en un nuevo intercambio de fuego que se produce a pesar del cese al fuego vigente desde el 16 de abril.
En este contexto, el jefe del Estado Mayor del Ejército israelí, Eyal Zamir, visitó el sur del Líbano y lanzó una señal contundente al afirmar que las fuerzas armadas “no tienen ningún límite” en sus operaciones contra Hezbolá. Durante una evaluación operativa, aseguró que las tropas permanecerán desplegadas en la zona hasta garantizar la seguridad de las comunidades del norte de Israel.
Zamir sostuvo además que más de 2.000 combatientes de Hezbolá fueron abatidos desde el inicio de la campaña, y ordenó a los comandantes continuar con las operaciones para “localizar y destruir” a los combatientes en el terreno.
El jefe militar enmarcó los enfrentamientos como parte de una estrategia regional más amplia y advirtió que Israel está preparado para una escalada mayor en Medio Oriente, incluida una posible ofensiva contra Irán. “Tenemos una serie adicional de objetivos listos para ser atacados”, afirmó.
Mientras tanto, medios libaneses señalaron que podría haber una tercera ronda de negociaciones de paz en Washington la próxima semana, aunque no hubo confirmación oficial. Pese a estos intentos diplomáticos, los ataques continúan y el alto el fuego se muestra cada vez más debilitado.
