El ex candidato presidencial oficialista Iván Cepeda reconoció este miércoles la derrota en las elecciones presidenciales del pasado domingo en Colombia y aceptó el triunfo del candidato ultraderechista Abelardo de la Espriella, quien obtuvo 12,9 millones de votos (49,78%) y le ganó por una diferencia de poco más de 250.000 votos.
«He decidido aceptar el resultado que surge de dicho proceso de escrutinio y que señala que Abelardo de la Espriella es el nuevo presidente de la República», declaró en una rueda de prensa el aliado político del presidente, Gustavo Petro.
Asimismo, Cepeda afirmó que tomó la decisión «como un acto de responsabilidad democrática» y aseguró que busca contribuir «a la convivencia, a la paz y al diálogo entre colombianos».
También anunció que ejercerá una oposición “democrática, vigilante y constructiva”, al tiempo que confirmó su aceptación de la banca en el Senado que le corresponde por haber quedado segundo en la contienda electoral.
Adicionalmente, Cepeda insistió en sus denuncias en contra de la campaña de De la Espriella. En esa línea, subrayó que el reconocimiento “no significa renunciar a la verdad ni guardar silencio frente a hechos que consideramos graves y que marcaron esta campaña presidencial”, entre los que mencionó el apoyo del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, al candidato ultraderechista, y una supuesta campaña de compra de votos.
De la Espriella, abogado, empresario y político de ultraderecha de 47 años, asumirá el poder el 7 de agosto para un período de cuatro años.
El Pacto Histórico conformará la primera minoría en ambas cámaras, mientras que De la Espriella, sin una bancada propia fuerte, buscará armar una coalición con otros partidos de derecha.
Petro anunció el inicio de la transición
Por su parte, Petro confirmó el inicio del proceso de transición con el presidente electo De la Espriella tras la segunda vuelta presidencial, en un contexto político caracterizado por la estrecha diferencia en los resultados electorales y la validación del escrutinio oficial.
En sus mensajes difundidos a través de redes sociales, el mandatario defendió las reformas impulsadas durante su administración y anunció su retiro del ejercicio del poder, al tiempo que dejó abierta la posibilidad de una “resistencia pacífica”, en medio de señalamientos sobre presunta injerencia extranjera en el proceso electoral.
En una de dichas publicaciones, Petro expresó: “Empieza el empalme y mi retirada, y quizás la resistencia pacífica”, declaración que ha suscitado diversas interpretaciones en el ámbito político nacional.
De la Espriella reaccionó a las declaraciones de Cepeda
La Oficina de Comunicaciones del presidente electo Abelardo de la Espriella, emitió un comunicado en el que se refirió a las declaraciones que dio el ex candidato presidencial Cepeda sobre los resultados electorales del domingo.
En el mensaje, la Oficina de Comunicación aseguró que es «positivo» el hecho de que Cepeda haya aceptado finalmente los resultados electorales y reconocido que De la Espriella gobernará por los siguientes cuatro años (2026-2030).
Según dio a conocer, el nuevo mandatario “tomó nota de su mensaje” y prestó atención a los señalamientos y propuestas que hizo en su pronunciamiento.
“El compromiso del gobierno entrante, tal como lo expresó el Presidente electo en su discurso de victoria, será garantizar plenamente el derecho a la oposición política y a la manifestación pacífica, dentro del marco de la Constitución, la ley y el respeto por las instituciones democráticas”, detalló.
De igual manera, indicó que el nuevo jefe de Estado gobernará para beneficiar a todos los ciudadanos, independientemente de su postura política y de si votaron por él o no en las urnas. “Su propósito es trabajar por la unidad nacional, con el pueblo y para el pueblo”, precisó.
Finalmente, aseguró que ahora el enfoque estará centrado en combatir las principales problemáticas del país, entre ellas, la criminalidad y la corrupción, que han afectado gravemente la seguridad y el desarrollo de Colombia.
“La campaña electoral ha terminado. Es momento de unir esfuerzos alrededor de los grandes desafíos del país”, dijo. Y agregó: “Los verdaderos enemigos de Colombia son la delincuencia, la corrupción y todas aquellas estructuras que durante los últimos años debilitaron la seguridad, la institucionalidad y la confianza de los ciudadanos”.
