La OMS advirtió por la rápida expansión del ébola en la República Democrática del Congo

El brote avanza con rapidez inusual y ya generó medidas de emergencia a nivel internacional.

La OMS advirtió por la rápida expansión del ébola en la República Democrática del Congo

El director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) expresó este martes una fuerte preocupación por la velocidad y magnitud del brote de ébola que afecta a la República Democrática del Congo (RDC), donde ya se registran 131 muertes y 513 casos sospechosos, en un escenario agravado por el conflicto armado, los desplazamientos masivos y la falta de tratamientos específicos para la cepa detectada.

El director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, advirtió sobre “la amplitud y la rapidez” con la que se expande el virus en el país africano y sostuvo que las cifras podrían seguir creciendo a medida que se intensifiquen las pruebas de laboratorio y el rastreo de contactos.

En apenas 24 horas, la cantidad de fallecidos pasó de 91 a 131, un aumento del 44%, mientras que los casos sospechosos escalaron de 350 a 513, según confirmó el Ministerio de Salud congoleño.

El titular de esa cartera, Samuel Roger Kamba, aclaró que muchas de las muertes continúan bajo investigación y todavía no todas fueron confirmadas científicamente como consecuencia directa del virus. “Todos los decesos de los que informamos son los que hemos detectado en la comunidad, sin decir necesariamente que estén vinculados al ébola”, precisó.

Emergencia sanitaria internacional

Ante el avance del brote, la OMS declaró el domingo una emergencia de salud pública de preocupación internacional, una medida excepcional destinada a acelerar la coordinación global y reforzar los mecanismos de contención. A la vez, la agencia sanitaria de la Unión Africana también declaró una emergencia continental.

La principal preocupación radica en la propagación de la cepa Bundibugyo, una variante del ébola para la cual no existe actualmente una vacuna ni un tratamiento específico aprobado. No obstante, la OMS informó que evalúa posibles vacunas experimentales y terapias candidatas para contener la enfermedad.

“Estamos revisando qué vacunas candidatas o tratamientos hay disponibles y si alguno podría utilizarse en este brote”, explicó Anne Ancia.

El virus ya salió del epicentro

El foco principal de la epidemia se encuentra en la provincia de Ituri, en el noreste del Congo, una región fronteriza con Uganda y Sudán del Sur marcada por la minería del oro y un intenso movimiento poblacional.

Sin embargo, el virus ya comenzó a expandirse fuera de esa zona. Se notificaron casos sospechosos en Butembo y Goma, importantes ciudades del este congoleño, mientras que Uganda confirmó un caso mortal vinculado a personas que habían viajado desde RDC.

Las autoridades sanitarias alertaron además sobre el riesgo de transmisión en centros urbanos y hospitales, especialmente luego de detectarse contagios entre trabajadores de salud, un indicador que suele reflejar circulación activa del virus dentro del sistema sanitario.

Otro factor que preocupa es el contexto social y cultural. Según el ministro Kamba, muchas comunidades interpretaron inicialmente el brote como una “enfermedad mística”, lo que retrasó la atención médica de los pacientes y favoreció la expansión de los contagios.

Guerra, desplazados y fronteras bajo vigilancia

La epidemia ocurre además en medio de un fuerte deterioro de la seguridad en el noreste del Congo, donde los enfrentamientos armados obligaron a más de 100.000 personas a desplazarse en los últimos meses.

La movilidad constante de personas, sumada a la actividad minera y los cruces fronterizos, complica seriamente los intentos por frenar la enfermedad, advirtió la OMS.

Ante la expansión regional, Estados Unidos anunció controles sanitarios en aeropuertos y restricciones temporales de visado para viajeros que hayan estado recientemente en RDC, Uganda o Sudán del Sur.

Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) indicaron además que un ciudadano estadounidense contrajo el virus mientras trabajaba en el Congo, aunque remarcaron que el riesgo actual para la población norteamericana continúa siendo bajo.

Por su parte, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que el brote “por ahora se ha limitado a África”, aunque expresó preocupación por su evolución.

En paralelo, Alemania confirmó que recibirá y tratará a un ciudadano estadounidense infectado con ébola en el hospital Charité de Berlín, uno de los centros médicos especializados más importantes de Europa.

Además, seis personas consideradas contactos de alto riesgo serán trasladadas al país para observación médica.

La ministra alemana de Cooperación Económica y Desarrollo, Reem Alabali Radovan, calificó el brote como “extremadamente grave” y anunció el envío de 500 trajes de protección, además de apoyo técnico y capacitación para el tratamiento de casos sospechosos.

El ébola, una fiebre hemorrágica altamente contagiosa, provocó más de 15.000 muertes en África en el último medio siglo, y los especialistas temen que la combinación de conflicto armado, desplazamientos y falta de inmunización acelere aún más el brote actual.

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