El ex presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, y su esposa, Cilia Flores, se declararon inocentes este jueves de los nuevos cargos presentados por la Fiscalía de Estados Unidos, que los acusa de conspirar para cometer torturas contra ciudadanos estadounidenses y otras personas detenidas por las autoridades venezolanas en los últimos años.
Ambos comparecieron ante el juez federal Alvin Hellerstein, en el Tribunal del Distrito Sur de Nueva York, una semana después de que los fiscales ampliaran la acusación en su contra. Según trascendió, Maduro y Flores ingresaron a la sala con grilletes en los tobillos, en aparente buen estado de salud, y saludaron al magistrado en español.
Durante la audiencia, Maduro confirmó que había leído los cargos y, a través de un intérprete, los calificó como “una suma de alegaciones ya presentadas anteriormente de falsas acusaciones”. De esta manera, rechazó en su totalidad las nuevas imputaciones.
Flores también ratificó su inocencia ante el tribunal. “Soy completamente inocente, no soy culpable”, afirmó. Días atrás, además, le habían rechazado una solicitud para cumplir prisión domiciliaria.
Tras las declaraciones de ambos acusados, la audiencia se concentró en el calendario procesal. El juez Hellerstein aceptó un pedido conjunto de la Fiscalía y las defensas para postergar por dos semanas el inicio del juicio, con el objetivo de disponer de más tiempo para presentar las mociones previstas.
Así, el comienzo del proceso quedó fijado para el 14 de junio de 2027, en lugar del 1 de junio, como estaba previsto inicialmente. La próxima audiencia fue programada para el 17 de diciembre, cuando se analizarán los planteos de las defensas para desestimar el caso.
Al retirarse de la sala, Maduro levantó la mano y se despidió del magistrado con un gesto.
Nuevas acusaciones
La Fiscalía estadounidense amplió recientemente la causa contra la pareja al incorporar el cargo de conspiración para cometer torturas. Además, extendió a Flores la acusación por conspiración para cometer narcoterrorismo, una imputación que hasta entonces recaía únicamente sobre Maduro.
Los nuevos cargos están vinculados con la detención de más de una decena de ciudadanos estadounidenses en cárceles venezolanas durante el gobierno de Maduro. Según la acusación, los hechos se produjeron en el marco de un sistema represivo contra personas que quedaron bajo custodia de las autoridades del país sudamericano.
Durante la audiencia, ambos acusados confirmaron que habían sido notificados formalmente de la nueva acusación y que recibieron una copia traducida al español.
Maduro y Flores también enfrentan cargos federales por narcotráfico en Estados Unidos, por los que ya se habían declarado inocentes. Las nuevas imputaciones amplían el alcance de la causa que se tramita ante la Justicia federal estadounidense.
