El presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, anunció que su país retomará los ataques contra las refinerías de petróleo de Rusia, luego de suspenderlos durante tres días en el marco de la tregua energética impulsada por el mandatario estadounidense, Donald Trump. La decisión se produjo después de que Moscú continuara bombardeando infraestructura energética ucraniana, pese al compromiso de frenar este tipo de ofensivas.
“Se acabó la restricción sobre los ataques a las refinerías. Ya basta”, afirmó Zelenski en una entrevista con el diario británico Financial Times, durante su visita al Reino Unido. El mandatario sostuvo que Kiev había respetado el pedido de Washington, mientras que las fuerzas rusas siguieron atacando su territorio. Según denunció, los bombardeos dejaron a cientos de miles de personas sin electricidad.
Además de anunciar la reanudación de las ofensivas, Zelenski reclamó a Estados Unidos que no se ponga del lado del “agresor” en la guerra contra Moscú. El mandatario cuestionó el rumbo de la política estadounidense y advirtió que las decisiones de Washington podrían favorecer al Gobierno de Vladímir Putin.
La tregua energética y las diferencias con Trump
La semana pasada, Trump anunció un supuesto “alto el fuego energético” entre Rusia y Ucrania, con el objetivo de detener los ataques contra instalaciones vinculadas al suministro de energía. Sin embargo, el entendimiento no logró frenar las ofensivas y abrió un nuevo frente de tensión entre los aliados occidentales de Kiev.
Zelenski aseguró que Ucrania interrumpió durante tres días sus ataques contra las instalaciones energéticas rusas para cumplir con la solicitud estadounidense. No obstante, denunció que, durante ese período, las fuerzas rusas continuaron bombardeando su país. Según el mandatario, Kiev tampoco recibió alertas previas sobre algunos ataques con misiles balísticos.
Las relaciones entre Kiev y Washington se deterioraron durante la última semana, especialmente después de que Trump decidiera flexibilizar las sanciones contra Rusia en el marco de acuerdos vinculados al suministro de diésel a los mercados internacionales, incluido el estadounidense.
El presidente ucraniano calificó el entendimiento de “débil” e “indigno” y sostuvo que podría alentar a Moscú a prolongar la guerra, iniciada con la invasión a gran escala de febrero de 2022.
El contexto también está marcado por la presión que enfrenta Trump debido al aumento de los precios de los combustibles, en medio de la guerra con Irán y a pocas semanas de las elecciones legislativas de mitad de mandato, previstas para el 3 de noviembre. El mandatario estadounidense atribuyó parte del encarecimiento del diésel a los ataques ucranianos contra las refinerías rusas y volvió a reclamar elecciones en Ucrania, pese a que la ley marcial impide actualmente su realización.
“Necesitamos honestidad de nuestros socios”
Zelenski también cuestionó la reducción del apoyo estadounidense, en particular las restricciones al intercambio de información de inteligencia y los problemas que afectaron los sistemas satelitales utilizados por las fuerzas ucranianas.
Según denunció un alto funcionario de Kiev citado por la agencia AFP, Washington habría amenazado con dejar de compartir información de inteligencia si Ucrania no detenía sus ataques contra las refinerías rusas.
En un mensaje publicado en la red social X, el mandatario reclamó: “Necesitamos honestidad de nuestros socios sobre esta guerra”. Y agregó: “Es importante que todos, en Estados Unidos, se pongan no del lado del agresor, sino del lado de nuestros esfuerzos por proteger vidas, poner fin a esta guerra y garantizar la seguridad”.
Durante una entrevista con el periodista británico Piers Morgan, Zelenski reconoció que se había sentido “traicionado” por el acuerdo entre Trump y Putin en torno al suministro de diésel. También cuestionó el asesoramiento que recibe el presidente estadounidense y expresó su malestar por el cambio de posición de Washington.
“Es doloroso que el presidente Trump elija un bando y no el nuestro”, afirmó.
En paralelo, el secretario general de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (Otan), Mark Rutte, se reunió con Zelenski en Bruselas y señaló que ambos conversaron sobre la importancia de implementar un alto el fuego energético y mantener el apoyo de los aliados a Ucrania. Sin embargo, el mandatario ucraniano no hizo referencia a una tregua en su publicación sobre el encuentro.
Elon Musk volvió a pedir la salida de Zelenski
En medio de la disputa diplomática, Elon Musk se sumó a las críticas contra el presidente ucraniano y reclamó que abandone el poder. “Es hora de que Zelenski se vaya”, escribió el empresario en X, en línea con las declaraciones de Trump, quien también se había pronunciado a favor de un cambio de liderazgo en Kiev.
Musk, cuya empresa SpaceX opera los sistemas de comunicación satelital Starlink y Starshield, quedó en el centro de la controversia por las restricciones que afectaron las comunicaciones militares ucranianas.
A principios de esta semana, Kiev denunció interrupciones y limitaciones en el acceso a esos servicios, utilizados por sus fuerzas para mantener comunicaciones en el campo de batalla y coordinar distintas operaciones.
Ante las críticas, Musk sostuvo que Starshield pertenece al Gobierno estadounidense y está bajo su control, por lo que las restricciones de velocidad o uso dependen de las autoridades militares de ese país y, en última instancia, del presidente.
“Cualquier limitación de ancho de banda o de uso la decide el ejército estadounidense y, en última instancia, el presidente de Estados Unidos”, afirmó.
Los demócratas de la Comisión de Relaciones Exteriores de la Cámara de Representantes también cuestionaron las restricciones. A través de X, consideraron inadmisible limitar el acceso ucraniano a Starlink y Starshield mientras Rusia continúa lanzando misiles y drones contra el país.
Ambos sistemas cumplen funciones diferentes: Starlink ofrece conectividad satelital de uso general, mientras que Starshield está orientado a aplicaciones gubernamentales y militares. Las comunicaciones satelitales desempeñan un papel relevante en las operaciones ucranianas, tanto en el frente como en la coordinación de sus sistemas de defensa.
Rusia denunció un ataque a gran escala
Desde el Kremlin, el Gobierno ruso acusó a Ucrania de obstaculizar los esfuerzos diplomáticos impulsados por Estados Unidos. Las autoridades de Moscú denunciaron que una refinería de petróleo ubicada en Riazán, al sur de la capital rusa, fue alcanzada por drones ucranianos en un ataque que calificaron de “gran escala”.
Desde el inicio de la invasión a gran escala en 2022, Rusia ha atacado reiteradamente la infraestructura energética ucraniana, provocando daños en el suministro eléctrico y de calefacción. Kiev, por su parte, sostiene que las refinerías y otras instalaciones petroleras rusas constituyen objetivos estratégicos porque generan ingresos que contribuyen a financiar la guerra.
La reanudación de las ofensivas contra el sector energético profundiza las diferencias sobre el rumbo de las negociaciones y el papel de Washington. Mientras Trump busca impulsar acuerdos que reduzcan las hostilidades, Zelenski advierte que una tregua sin garantías ni cumplimiento por parte de Moscú podría dejar a Ucrania en una posición de mayor vulnerabilidad.









