El dirigente izquierdista Roberto Sánchez, ex candidato presidencial peruano derrotado en segunda vuelta por la derechista Keiko Fujimori, anunció la creación de un nuevo frente opositor para “recuperar la democracia” y ejercer control político sobre el próximo gobierno.
La nueva coalición parlamentaria estará integrada por su agrupación, Juntos por Perú, junto a los partidos Obras y Ahora Nación, y buscará actuar desde el Congreso con un rol de vigilancia que sus impulsores definieron como “firme, responsable y democrático” frente a lo que consideran una crisis institucional en el país.
Sánchez volvió a cuestionar la legitimidad de la victoria de Fujimori y aseguró que el gobierno entrante “nace con una profunda ilegitimidad” y con rechazo en distintos territorios del Perú, pese a que los resultados fueron proclamados oficialmente por el Jurado Nacional de Elecciones (JNE).
El dirigente afirmó que su espacio representa a los más de nueve millones de votantes que apoyaron a Juntos por Perú y sostuvo que el nuevo bloque tiene como objetivo defender “la justicia, la dignidad y la soberanía”.
Entre los principales puntos de la agenda opositora se encuentran la creación de una comisión que investigue las 50 muertes ocurridas durante las protestas antigubernamentales de 2022 y 2023, además de la búsqueda de sanciones para los responsables políticos del presunto uso desproporcionado de la fuerza.
Otro de los ejes centrales será pedir la liberación del expresidente Pedro Castillo, detenido tras su salida del poder en 2022, una medida que Sánchez considera necesaria para avanzar hacia la reconciliación política.
Además, la coalición anunció que impulsará en el Congreso la derogación de las denominadas “leyes pro crimen”, normas que, según sus integrantes, contribuyeron al crecimiento del crimen organizado, y promoverá cambios vinculados al equilibrio de poderes y la seguridad ciudadana.
Sánchez también reiteró que impugnó los resultados electorales por supuestas irregularidades en el proceso, aunque las autoridades electorales ya ratificaron la proclamación de Fujimori como presidenta electa.
El líder opositor advirtió que no habrá diálogo con el nuevo gobierno mientras no exista una voluntad política para investigar las muertes en las protestas y reparar a las familias de las víctimas.
