El presidente de Paraguay, Santiago Peña, presentó su renuncia este jueves en medio de la profunda crisis política y financiera que atraviesa el país por la intervención de Ueno Bank, una de las principales entidades bancarias, que dejó a millones de clientes sin acceso a sus ahorros.
Peña anunció su dimisión a través de un mensaje grabado que publicó en su cuenta oficial de X. “He tomado la decisión de presentar mi renuncia a la presidencia de la República. Lo hago pensando en la estabilidad de nuestro país, en la paz social y en la necesidad de preservar nuestras instituciones democráticas”, afirmó.
Asimismo, remarcó que tomó la medida “con absoluto respeto a nuestra Constitución Nacional y a los mecanismos institucionales y democráticos que nos hemos dado como nación” y sostuvo que “ningún cargo puede estar por encima del bienestar del Paraguay”.
Mensaje del Presidente de la República, Santiago Peña, al pueblo paraguayo. https://t.co/RBz6IfFV9L
— Santiago Peña (@SantiPenap) November 5, 2026
Respecto de la situación económica y bancaria, el mandatario hizo hincapié en la necesidad de resguardar el patrimonio de las familias. “Hoy mi prioridad es una sola, la tranquilidad de los paraguayos que confiaron sus ahorros en nuestro sistema financiero. Detrás de cada depósito hay años de esfuerzo, sacrificio y proyectos familiares”, expresó.
En ese contexto, pidió a las autoridades competentes garantizar la devolución de los fondos y proteger los recursos públicos y privados. “Mi mayor deseo es que se garantice la devolución de esos recursos, que el Fondo de Garantía de Depósitos cumpla su finalidad y que se protejan los fondos públicos y los recursos que pertenecen a todos los paraguayos”, señaló.
Pedido de disculpas y llamado a la unidad
En otro tramo de su mensaje, Peña pidió disculpas a la ciudadanía por los errores cometidos durante su gestión. “También quiero pedir disculpas al pueblo si en algún momento he fallado. Nunca fue mi intención defraudar la confianza que depositaron en mí”, manifestó, y aseguró que asumió sus funciones “con la voluntad de trabajar por el Paraguay”.
Finalmente, llamó a superar la crisis mediante el respeto a las instituciones y la unidad nacional. “Hoy debemos demostrar una vez más que la democracia se respeta, que las instituciones se cuidan y que el Paraguay está por encima de nuestras diferencias. Ningún cargo es más importante que la estabilidad de la República. Ninguna persona está por encima del Paraguay”, sostuvo. Cerró su alocución con un pedido de bendición para las familias paraguayas y el país.
La decisión del mandatario se conoció después de dos jornadas consecutivas de protestas en Asunción, donde miles de personas salieron a las calles para reclamar la devolución de sus ahorros y exigir su salida del poder. Las manifestaciones incluyeron enfrentamientos con las fuerzas de seguridad y denuncias de represión.
Las acusaciones contra Peña y el pedido de juicio político
La acusación contra el presidente contemplaba cinco causales vinculadas con el escándalo de Ueno Bank. Entre los principales cuestionamientos figuraban un presunto conflicto de intereses por su participación accionaria en Ueno Holding, los vínculos entre la entidad financiera y el grupo empresario que la controla y la colocación de fondos del Instituto de Previsión Social (IPS) en el banco.
Peña había sido accionista del grupo hasta marzo de 2025. Además, los legisladores cuestionaron la designación de Carlos Carvalho, ex directivo de Financiera Ueno, al frente del Banco Central, así como los cambios impulsados por el Gobierno a la legislación sobre conflictos de intereses.
La renuncia se produjo mientras la Cámara de Diputados debatía un pedido de juicio político contra Peña y su vicepresidente, Pedro Alliana, impulsado por legisladores opositores y respaldado por sectores del oficialismo. Tras aprobar por unanimidad la iniciativa, la Cámara Baja dio paso al Senado, que convocó a una sesión extraordinaria para este jueves a las 17 (hora local) con el objetivo de analizar la dimisión.
Sin embargo, la sesión conjunta del Congreso se levantó por falta de quórum luego de que los legisladores oficialistas del Partido Colorado abandonaran el recinto. La decisión se tomó durante la votación, cuando advirtieron que no contaban con los apoyos necesarios para aceptar la renuncia de Peña y habilitar la sucesión de Alliana.
La definición quedó atravesada por fuertes cruces entre el oficialismo y la oposición sobre el futuro político y judicial del mandatario. Si el Congreso acepta su renuncia, Peña conservará los fueros como senador vitalicio y podría evitar eventuales investigaciones; en cambio, si es destituido mediante un juicio político, podrá ser sometido a la Justicia. Por ese motivo, varios legisladores opositores reclamaron que se rechace su dimisión y que responda por la crisis de Ueno Bank.
Entre las voces más críticas, la diputada Johanna Ortega recordó la destitución del expresidente Fernando Lugo en 2012 y cuestionó el trato diferente que, a su entender, recibe el actual mandatario. “Por mucho menos y con menos causales”, sostuvo, al reclamar que Peña enfrente el mismo procedimiento.
En la misma línea, la senadora Yolanda Paredes advirtió que aceptar la renuncia equivaldría a “convertir a un ladrón en senador vitalicio”, mientras que su par Celeste Amarilla denunció el regreso del cartismo al centro del poder y reclamó que el presidente saliente responda por su gestión. También los diputados Rocío Vallejo y Antonio Buzarquis pidieron que la dimisión no interrumpa el proceso de destitución. Vallejo cuestionó las consecuencias del escándalo para los ahorristas y los fondos del IPS.
Desde el oficialismo, el presidente del Congreso, Basilio “Bachi” Núñez, defendió la aceptación de la renuncia y rechazó que la decisión busque garantizar impunidad. Argumentó que la prioridad es “evitar que siga la agonía de los ahorristas” afectados por la crisis bancaria y acusó a sectores opositores de haber utilizado históricamente los pedidos de juicio político como herramientas de negociación.
Por su parte, el senador colorado Carlos Núñez Agüero propuso que el Congreso se comprometa a retirar los fueros de Peña si la Justicia solicita su comparecencia. En tanto, el senador oficialista Yamil Esgaib y el opositor Líder Amarilla respaldaron la aceptación de la dimisión como una vía para destrabar la sucesión presidencial y habilitar la asunción de Alliana.
Por falta de quórum, se levantó la sesión conjunta del Congreso de Paraguay que debía definir si se aceptaba la renuncia del presidente Santiago Peña.
Los legisladores oficialistas del Partido Colorado abandonaron el recinto durante la votación, después de advertir que no tenían los votos suficientes para aprobar la dimisión del mandatario y habilitar la sucesión del vicepresidente Pedro Alliana.
El origen de la crisis
La crisis financiera y política se desató el martes, cuando el Banco Central de Paraguay (BCP) dispuso la intervención de Ueno Bank por problemas de solvencia y suspendió sus servicios. La entidad concentra los depósitos de alrededor de tres millones de personas, casi la mitad de la población paraguaya.
Peña había asumido la presidencia en agosto de 2023 y tenía mandato hasta 2028. Su renuncia, en medio del avance del juicio político, abrió un nuevo escenario institucional en Paraguay y profundizó la crisis del oficialismo y del sistema financiero del país.
