El secretario de Comercio de Estados Unidos, Howard Lutnick, admitió este martes haber visitado en 2012 la isla privada del delincuente sexual Jeffrey Epstein, aunque negó mantener vínculos cercanos o impropios con el millonario, fallecido en prisión en 2019 antes de ser juzgado por explotación sexual y tráfico de menores. La revelación reavivó las presiones políticas para que renuncie, luego de que su nombre apareciera en nuevos documentos oficiales del caso.
La declaración se produjo durante una audiencia ante el Comité de Asignaciones del Senado, tras la publicación de un nuevo lote de archivos del Departamento de Justicia, que contradicen declaraciones previas del funcionario, quien había asegurado que rompió todo vínculo con Epstein después de 2005.
“Durante un período de 14 años no tuve ninguna relación con él. Apenas tuve algo que ver con esa persona”, había dicho Lutnick ante el Congreso, en referencia al lapso posterior a 2005, cuando fue vecino de Epstein en Nueva York.
Sin embargo, los documentos revelan que Lutnick visitó la isla Little St. James en diciembre de 2012. Ante los senadores, el secretario reconoció que almorzó durante aproximadamente una hora con Epstein, aunque afirmó que se trató de un encuentro social en el marco de unas vacaciones familiares, al que asistió junto a su esposa, sus cuatro hijos y niñeras.
“Almorcé con él porque estábamos en un barco, en vacaciones familiares”, declaró. Además, sostuvo que no presenció ninguna conducta inapropiada y que, aparte de su familia y otra pareja que los acompañaba, solo vio al personal que trabajaba en la isla.
Según los archivos difundidos, Epstein y Lutnick mantuvieron intercambios comerciales y correos electrónicos al menos hasta 2014, así como contactos sociales posteriores. Lutnick minimizó esos datos al señalar que existieron “no más de diez correos electrónicos” en más de una década y reiteró que “no tuvo ninguna relación” con el financista. No obstante, reconoció que las nuevas revelaciones “generaron confusión” sobre la extensión del vínculo.
Las explicaciones no lograron frenar las críticas. Legisladores de ambos partidos cuestionaron la veracidad de las declaraciones previas del secretario. “Lutnick no debe ser secretario de Comercio y debería renunciar inmediatamente”, afirmó el senador demócrata Adam Schiff. En la misma línea, el republicano Thomas Massie sostuvo que el funcionario “debería renunciar” para facilitar la situación política del gobierno.
El congresista demócrata Robert Garcia acusó a Lutnick de haber mentido sobre su relación con Epstein. “Dijo que no tuvo interacciones después de 2005, pero ahora sabemos que hacían cosas juntos”, escribió en redes sociales. Por su parte, el senador Chris Van Hollen aclaró que no existen indicios de delitos cometidos por Lutnick, pero cuestionó que haya “engañado al Congreso y al país”.
Pese a la presión creciente, el presidente Donald Trump mantiene su respaldo al funcionario.
“El secretario Lutnick sigue siendo un miembro muy importante del equipo del presidente, y el presidente lo respalda plenamente”, afirmó la portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt. En un comunicado posterior, el vocero Kush Desai sostuvo que el gabinete continúa “enfocado en cumplir para beneficio del pueblo estadounidense”.
Lutnick es una figura clave de la estrategia económica del gobierno, al liderar las negociaciones comerciales internacionales en un contexto de tensiones arancelarias, lo que amplifica el impacto político del caso, en un país donde el nombre de Jeffrey Epstein sigue generando una fuerte sensibilidad pública.
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