En un pronunciamiento que sacude el tablero diplomático internacional, el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, puso en duda la continuidad del histórico respaldo de Washington al Reino Unido ante una eventual disputa de soberanía sobre las Islas Malvinas contra la Argentina.
La postura del jefe de Estado norteamericano se dio a conocer este jueves durante una entrevista concedida al medio británico GB News, en la antesala de un esperado discurso del presidente argentino Javier Milei enfocado en el reclamo sobre el archipiélago.
El trasfondo del distanciamiento radica en el malestar del líder de la Casa Blanca por la falta de apoyo militar de la administración británica en las acciones bélicas desplegadas en Irán.
Trump reprochó abiertamente la inacción del gobierno de Londres, recordando que el Reino Unido depende sensiblemente del flujo hidrocarburífero del estrecho de Ormuz y que, ante su pedido explícito a la OTAN para enviar embarcaciones a la zona, el entonces primer ministro británico Keir Starmer alegó no disponer de buques.
La mirada de la Casa Blanca sobre el Atlántico Sur
Al ser consultado sobre qué posición tomaría la potencia americana frente a un reclamo soberano por parte de la Argentina, el mandatario estadounidense rememoró el cruce bélico de 1982, al que calificó como «la primera guerra», marcando una clara distancia geográfica y política:
-
Distancia estratégica: Si bien reconoció el desempeño británico en la contienda de 1982, Trump remarcó que las islas están «muy lejos» y que se trata de «un largo camino» para sostener despliegues de ese tipo.
-
Reproche de alianzas: Frente a la falta de acompañamiento en el Golfo Pérsico, el presidente calificó la negativa británica como un «proceso de aprendizaje» sobre la reciprocidad de los aliados de la OTAN.
Respuesta oficial desde Londres
Las repercusiones de los dichos del líder republicano no tardaron en generar réplicas en Gran Bretaña. La ministra de Estado para la Seguridad Fronteriza y el Asilo, Anna Turley, salió al cruce de las declaraciones y ratificó la postura intransigente del gobierno británico, asegurando que las Malvinas pertenecen a su país y que mantendrán esa condición inalterable.
El cruce de declaraciones añade tensión a la agenda internacional justo en el momento en que la Casa Rosada prepara los últimos detalles del mensaje formal que Milei transmitirá a todo el país.
Milei viaja a Chile y ultima detalles del mensaje que dará en cadena nacional por Malvinas
