Nuestra Señora Aparecida, patrona de Brasil, quedó en el centro de la campaña presidencial en los últimos días antes de las elecciones del 4 de octubre, luego de que circularan en redes sociales versiones que atribuían a Flávio Bolsonaro la intención de quitarle ese título si llega a la Presidencia. El candidato del Partido Liberal negó la acusación y afirmó que respeta todas las religiones. “Esto es una gran mentira, no tiene sentido”, sostuvo al rechazar la versión.
La polémica se originó a partir de la circulación de un proyecto presentado en 2007 por el entonces diputado Victorio Galli, que proponía modificar el reconocimiento de Nuestra Señora Aparecida y que fue archivado en 2008.
El texto volvió a aparecer en redes durante la campaña y fue vinculado con Flávio Bolsonaro, aunque el candidato no fue autor de la iniciativa ni existe registro de que pretenda retomarla. La información fue desmentida por su campaña.
La versión cobró mayor fuerza a partir de una declaración que Flávio realizó en agosto, cuando afirmó que, si llegaba a la Presidencia, uno de sus primeros actos sería “decretar que Brasil es del Señor Jesús Cristo”. La frase fue posteriormente relacionada en redes con el antiguo proyecto sobre la patrona brasileña.
En medio de la controversia, Luiz Inácio Lula da Silva intervino públicamente y defendió la permanencia del reconocimiento de Nuestra Señora Aparecida. Durante un acto de campaña, el presidente afirmó: “Mientras yo sea presidente de la República, nadie va a faltarle el respeto a Nuestra Señora Aparecida”. También sostuvo que las personas deben respetar todas las religiones.
Flávio Bolsonaro, por su parte, volvió a cuestionar la versión y sostuvo que se trataba de una maniobra de desinformación. “Jamás haría eso. Todos saben que soy cristiano, soy evangélico, pero respeto todas las religiones”, afirmó en sus redes sociales. Posteriormente, también criticó a sectores de la Iglesia Católica y negó que su campaña tuviera intención de modificar el estatus de la santa.
La controversia también llegó a la Justicia Electoral y al Supremo Tribunal Federal (STF). El ministro André Mendonça, del Tribunal Superior Electoral (TSE), ordenó inicialmente retirar publicaciones que vinculaban a Flávio Bolsonaro con la supuesta intención de quitarle a Nuestra Señora Aparecida su condición de patrona de Brasil. La campaña del candidato había solicitado la eliminación de esos contenidos.
Posteriormente, el ministro Flávio Dino revocó esa decisión y permitió la circulación de una de las publicaciones cuestionadas, al considerar que la medida debía ser analizada desde la perspectiva de la libertad de expresión. El caso generó así una disputa judicial sobre los límites de la intervención de la Justicia Electoral durante la campaña y sobre la posibilidad de retirar contenidos considerados falsos de las redes sociales.
El episodio puso además de relieve el peso de la religión en la campaña presidencial brasileña. Nuestra Señora Aparecida ocupa un lugar central entre los católicos, mientras que los evangélicos —un grupo que representa cerca del 30% de la población— tienen una creciente presencia en la política y en el electorado. La disputa entre ambos sectores religiosos se convirtió en uno de los ejes de la campaña de cara a la primera vuelta.
Las encuestas también reflejan esa división. Según un estudio de Quaest citado durante la campaña, Lula reunía el 48% de intención de voto entre los católicos, frente al 29% de Flávio Bolsonaro. Entre los evangélicos, en cambio, Flávio alcanzaba el 46% y Lula el 27%. Los datos muestran la importancia de ambos grupos religiosos para los candidatos, aunque no permiten por sí solos anticipar el resultado electoral.
La figura de Nuestra Señora Aparecida tiene además una fuerte dimensión histórica y cultural en Brasil. La tradición católica señala que la imagen fue encontrada en 1717 por tres pescadores en el río Paraíba do Sul, en el actual estado de São Paulo. Con el tiempo, se convirtió en uno de los principales símbolos del catolicismo brasileño y en objeto de devoción de millones de personas.
