El Gobierno proyecta sostener el ajuste en el Presupuesto 2027

El presidente Milei anticipó los detalles de la "ley de leyes" a su Gabinete y a los legisladores de LLA, anticipan una inflación menor al 20%.

El Gobierno proyecta sostener el ajuste en el Presupuesto 2027

El mandatario volvió a disertar frente sus legisladores en la Casa Rosada.

“Al populismo no se le gana con más populismo”, anticipó este lunes el presidente Javier Milei a sus ministros, en la cuarta reunión de Gabinete que encabeza al hilo, donde presentó los pormenores del Presupuesto 2027, que este martes ingresará formalmente al Congreso, e “instó a todo el equipo a cuidar la reputación económica que la Argentina reconstruyó en los últimos años” y “no dejarse psicopatear por el estatus quo”, según informó la propia Oficina del Presidente al término del encuentro.

El ajuste no se toca

Los conceptos anticipan que el mandatario no planea cambiar sus principales políticas económicas en el año electoral que asoma. “Durante el encuentro se destacó la importancia de sostener la baja de la inflación y el crecimiento del salario real, que permitirán que el consumo continúe aumentando. En este sentido, se planteó la decisión de profundizar las políticas adoptadas”, anticipó incluso la oficina presidencial.

Por la tarde, el propio Milei lo confirmó ante sus representantes legislativos en una nueva reunión a puertas cerradas en la Casa Rosada, donde defendió el rumbo de la economía: “Hizo un resumen detallado, punto por punto, de cómo está en este momento cada uno de los indicadores de la economía. Nos detalló la macro en profundidad durante tres horas”, precisó uno de los asistentes. “Éramos un montón de promesas, ahora somos un montón de resultados”, destacó en la reunión Milei, donde señaló que la Argentina atraviesa un proceso sostenido de crecimiento. «En ese sentido, destacó que la economía lleva 27 meses consecutivos de crecimiento y que durante los dos primeros años de gestión acumuló un crecimiento cercano al 10%», informó la Oficina de la Presidencia, que indicó que Milei «señaló que tampoco es correcto afirmar que no hay consumo y destacó que el consumo privado se encuentra en niveles históricos. En ese sentido, remarcó que la economía argentina está creciendo durante todo el período a una velocidad cuatro veces superior a la registrada históricamente».

“La clave es mantenerse en el rumbo. Eso no es negociable”, sentenció en la reunión Milei, quien a diferencia de 2025 esta vez no irá al Congreso a presentar la norma que prevée el comportamiento de la economía en 2027.

Todo indica una conclusión clara: el proyecto presupuestario que este martes ingresará a la Cámara de Diputados mantendrá el ajuste del gasto público que ya caracteriza a la gestión libertaria, que a agosto pasado mostraba una caída real del 32% en comparación con igual período de 2023, según datos del Centro de Economía Política Argentina (Cepa).

Los anticipos del Presupuesto 2027

En julio pasado, el propio Gobierno adelantó de manera general los lineamientos del Presupuesto 2027 ante la Cámara de Diputados y anticipó un escenario de nueva reducción de la inflación, recuperación del salario real y “continuidad de la estabilidad macroeconómica” durante el año electoral.

El documento firmado por Caputo sostiene que el Ejecutivo prevé “una desaceleración significativa de la inflación”, que contribuiría a “fortalecer la recuperación de los salarios reales” y el “ingreso disponible de los hogares”, además de “mejorar las condiciones” para las decisiones de consumo e inversión.

Respecto del crecimiento, el Gobierno estimó que el Producto Interno Bruto (PIB) durante 2027 “estará impulsado principalmente por una mejora de la inversión, que permitiría generar mejores condiciones para el desarrollo de proyectos productivos, junto con una recuperación del consumo privado y una contribución positiva del sector externo”.

La prensa porteña indicó que las proyecciones económicas firmadas por Caputo precisan que la inflación perforaría el 20% anual en 2027, a la vez que anticipa un crecimiento del PBI de entre el 3% y el 5% anual. “Para que esto suceda, en el Palacio de Hacienda proyectan una recuperación de la inversión, el consumo privado y un aporte positivo del sector externo”, puntualizó el periodista Mariano Espina en Clarín.

En cuanto a los recursos tributarios, el Gobierno calculó que entre 2027 y 2029 habrá “un leve incremento real anual de los recursos durante el trienio”, principalmente explicado por la evolución de la actividad económica y el crecimiento de las exportaciones.

Pronósticos errados en 2026

Si bien todo presupuesto es por definición un vaticinio condicionado por cientos de invariantes de la economía, hay que recordar que, tras gobernar dos años con el Presupuesto 2023 –algo inédito en la historia nacional-, el presidente Milei presentó un Presupuesto 2026 –que el Congreso aprobó a fines del año pasado- que proyectaba un crecimiento de 5% del PBI para el presente año, así como también una inflación anual del 10,1%, entre otros cálculos que ya se confirmaron errados.

En efecto, si hablamos del alza de precios, ya duplicó las previsiones oficiales en el primer semestre (entre enero y agosto llegó al 21,3%), mientras que a nivel interanual alcanzó el 33,5% en el último mes. Todas las proyecciones indican así que la inflación triplicará a fin de año el 10,1% proyectado por el Gobierno.

Respecto al crecimiento, el último Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del Banco Central de la República (BCRA), publicado el 4 de septiembre, estimó una expansión anual del 2,1% del PBI, casi 60% por debajo del 5% anunciado en el Presupuesto 2026. Vale anotar que el REM viene cayendo de manera sostenida mes a mes: el 2,1% de septiembre refleja una baja de 0,6% respecto de la encuesta previa de agosto (2,7%). Cuando inició el año en enero pasado, las proyecciones del REM se ubicaban en el 3,2% para 2026.

Las proyecciones privadas

Las proyecciones de las consultoras privadas sobre la economía argentina son aún peores, con un consenso mayoritario de que el crecimiento del PBI se ubicará en torno a un módico 2%. “Hoy el único driver de crecimiento de la economía es la exportación, ni el consumo ni la inversión traccionan”, señaló el economista Sebastián Menescaldi, director asociado de EcoGo, que proyecta una variación del PBI del 1,9% para el presente año. “En 2027 vamos hacia una economía ‘picapiedra’, donde todos van a querer pasar las elecciones cubiertos en dólares, todos van a querer ahorrar y nadie gastar”, anticipó además el especialista.

“La debilidad de la actividad vista como un todo está ganando peso en la preocupación del mercado, más que nada por una razón electoral”, advirtió también Elisabet Bacigalupo, responsable de Análisis Macroeconómico de la consultora Abeceb, que igualmente prevé el escenario más optimista para el Gobierno: un crecimiento del PBI de 2,6% para este año.

“El mercado se pregunta si con este nivel de actividad puede ganar el oficialismo”, explicó Bacigalupo y agregó que “el consumo sigue siendo uno de los principales focos de fragilidad”. Los números de Abeceb alertan además que la inversión cayó en el primer semestre del año, llegando al 17% del PBI medida a precios constantes y al 14% medida a precios corrientes. “Para crecer a un ritmo del 4% o 5% y hacer el catch up (recuperación) de todo el crecimiento que perdiste necesitarías por lo menos una tasa de inversión a precios constantes de 25 puntos del PBI”, planteó la especialista, quien en una entrevista resaltó la paradoja de una fuerte caída de la inversión en un modelo diseñado precisamente para atraer los fondos externos.

“La economía se encuentra actualmente estancada: desde el pasado diciembre hasta hoy, la economía no ha crecido en términos ajustados estacionalmente”, consideró a su vez Bárbara Guerezta, directora de estrategia macro de Latin Securities Argentina, que a fines de agosto redujo su proyección de crecimiento para este año al rango de 2% a 2,5%, cuando en enero era de 3% a 3,5%.

La inversión sigue en caída

El escenario proyectado por Milei y Caputo en la ley de leyes para 2027 se basa en un supuesto fundamental: el crecimiento de la economía y la inversión privada para un año que, como ocurre cada vez que hay elecciones en Argentina, estará marcado por la incertidumbre electoral. Por eso cabe recordar que nuestro país registró en 2025 el nivel más bajo de Inversión Extranjera Directa (IED) entre las principales economías de América Latina, un escenario que no se habría modificado con el RIGI, según los números que se vienen conociendo.

El informe de “Inversión Extranjera Directa en América Latina y el Caribe 2026: navegando el nuevo contexto global”, de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), indica que la región recibió US$194.233 millones en IED en 2025, un 1,7% más que en 2024. Sin embargo, el desempeño de cada país mostró fuertes contrastes: mientras Brasil, Chile, Perú, Ecuador y Uruguay tuvieron avances, Argentina registró uno de los mayores retrocesos de la región.

De esta manera, Brasil recibió US$ 76.877 millones en IED el año pasado (40% del total); seguido por México con US$ 40.871 millones (22% del total); Chile con US$ 13.152 millones (7% del total); Perú con US$ 11.794 millones (6%); Colombia con US$ 11.462 millones (6%); Guyana con US$ 10.426 (5%); Costa Rica con US$ 5.733 millones (3%) y República Dominicana con US$ 4.523 (3%). En contraste, la Argentina captó apenas US$ 3.134 millones de Inversión Extranjera Directa, lo que evidencia un retroceso de -73,1% respecto a los US$ 11.644 millones recibidos en 2024 (lo que significa una baja de US$ 8.510 millones en un año).

Los datos del INDEC del primer trimestre de 2026 muestran que el escenario no se modificó de manera sustancial, ya que la “formación bruta de capital fijo” –un indicador que mide la inversión total en activos fijos dentro de un país durante un periodo determinado- cayó un 11,6% en esos primeros meses, cerrando cuatro trimestres consecutivos de retroceso en la medición desestacionalizada. De esta manera, la inversión pasó de representar el 20,0% del PBI en el primer trimestre de 2025 al 17,2% un año después, a precios constantes.

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