Radicales / Rosca judicial / Aliados impensados

Entre la tensa interna radical por la prórroga de autoridades, el faltazo de Llaryora a la Apertura del Año Judicial y el debate legislativo por el control de los "naranjitas", el escenario político cordobés se mueve entre estrategias mediáticas y alianzas inesperadas.

Radicales / Rosca judicial / Aliados impensados

Zoombeando por la prórroga

El ex diputado Rodrigo de Loredo enfrenta tranquilo el tiempo que le queda hasta la elección del próximo gobernador que, eventualmente, lo tendrá encabezando alguna fórmula. Así lo aseguró hace varias semanas y se encamina a desplegar una estrategia para ocupar espacio en los medios con propuestas como la elevación de un proyecto que retrase la edad jubilatoria de los policías.

Sin embargo, la tarea de obtener centralidad mediática no le preocupa demasiado ya que sabe cómo llamar la atención. Su principal preocupación pasa por resolver el recambio de autoridades de la UCR y que forma parte, casi exclusivamente, del contenido de los mensajes que intercambia con Marcos Ferrer, actual presidente del partido.

En el entorno de De Loredo la opción de hacer elecciones internas no le interesa a nadie. Aseguran que son costosas, difíciles de organizar y sólo le sirven a los núcleos muy pequeños para quedarse con una parte de los cargos. Pero también reconocen que nada de lo que sucedió el año pasado puede volver a ocurrir. “El peronismo va a tratar de dividirnos y para eso necesita que los sellos partidarios queden en manos de gente sin votos”.

Por ahora, la opción más firme es la de prorrogar los cargos electivos pero tiene un alto costo interno que aún no saben como resolver. Por lo pronto se seguirán haciendo los zooms mensuales que son una formalidad que establece la Carta Orgánica que intentan apaciguar ánimos repitiendo el mantra de que “todo está dentro de los plazos legales” para mantener a raya a los boinas blancas que amenazan con judicializar el proceso.

Rosca judicial

Entre los invitados de siempre al acto de Apertura del Año Judicial sorprendieron algunas ausencias muy notorias como la del gobernador Martín Llaryora que prefirió no asistir al evento de la siesta del miércoles previendo algunas críticas en el discurso del presidente del TSJ Domingo Sesin. Sin embargo, no fueron duras las referencias al pedido de mayor presupuesto e independencia judicial. Aunque por lo bajo, en la previa y después del acto, se escucharon comentarios sobre la tensión que aún hay entre el Panal y el Alto Tribunal. A los vocales no les gustaron los cambios que se aprobaron en la Legislatura ni los mayores descuentos que abarcan a todos los magistrados y a muchos los empleados judiciales.

La desconfianza se expresaba también desde el costado político. Un funcionario que concurre a menudo al Centro Cívico se preguntaba con sarcasmo si “la independencia también era concurrir a una cena organizada por la Fundación Mediterránea”.

Aliados impensados

La noticia de un comisario baleado en medio de una disputa de naranjitas puso en el centro de la atención mediática a Juan Pablo Quinteros que aprovechó, mientras narraba los pormenores del hecho, para pedirle a la Legislatura que trate de forma urgente el proyecto que aspira a prohibir la actividad o regularla. Lo insólito del caso es que con una postura tan dura el Ministro de Seguridad queda del lado del legislador libertario Gregorio Hernández Maqueda que reprocha al oficialismo el cajoneo del proyecto y critica en duros términos a los legisladores de Hacemos por Córdoba.

Quién no está para nada cómodo es Juan Manuel Llamosas que preside la Comisión de Seguridad y debe conducir el debate interno con muchos intereses cruzados. Un asesor de la bancada oficialista resumía los problemas que enfrenta el ex intendente de Río Cuarto: “Por un lado está la presión muy fuerte de la Iglesia con el Arzobispo Angel Rossi en persona pidiendo que no se criminalice la pobreza; por el otro al Quinteros que quiere capitalizar el descontento social y anotarse una ley de fuerte impacto y por el otro a los legisladores con trato directo con los punteros barriales que no se quedarán callados si la iniciativa se aprueba. Esto sólo se aprueba si llega una órden desde el Panal”.

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