La estabilidad económica que logró el gobierno nacional para llegar con oxígeno a las elecciones primarias de agosto próximo trajo consigo otro efecto: la vuelta de los timbreos. Referentes de Juntos por el Cambio volvieron a realizar sus típicos recorridos para dialogar con los vecinos ahora que el malhumor social parece haber disminuido.
No obstante, el intendente de Vicente López, Jorge Macri, aseguró que la iniciativa se realiza “relevar inquietudes y pedidos” y que no se trata de un acto proselitista. El funcionario, primo del presidente Mauricio Macri, fue uno de los funcionarios que decidió volver a la práctica.
Durante la misma jornada, el jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, dijo que “se pasa el día hablando con los vecinos” y que es muy importante el “valor de la militancia, de la gente que está en la calle cara a cara”. Rodríguez Larreta compartió un acto junto al presidente Macri, quien decidió evitar el contacto “espontáneo” con vecinos y prefirió el diálogo con un grupo de militantes en el barrio de Villa Pueyrredón.
Mientras tanto, el candidato del Frente de Todos, Alberto Fernández, finalizó su gira por Córdoba fortalecido luego de la entrevista que mantuvo con el conductor de Juntos de Cadena 3, Mario Pereyra y el periodista Miguel Clariá. En un primer momento, las preguntas fueron realizadas por Clariá. El periodista le preguntó por la relación entre el kirchnerismo y Córdoba. “Mientras fui jefe de Gabinete no hubo problemas con Córdoba”, dijo Fernández, quien recordó que tuvo “una gran relación” con el fallecido ex gobernador José Manuel de la Sota.
Sin embargo, el intercambio se tensó cuando intervino Pereyra. “Se une a un vicepresidente que está preso, condenado. A una mujer que tiene 13 causas, a ministros que están detenidos”, dijo el conductor respecto de la situación judicial de la senadora de Unidad Ciudadana, Cristina Fernández de Kirchner. “¿A quiénes me uno yo? No es verdad lo que usted está diciendo. Me está hablando como opositor y lo entiendo, pero la realidad es que tergiversa todo… Los que se han corrompido, que se hagan cargo de la corrupción”, respondió Fernández. Además, el precandidato afirmó que fue “muy crítico de ella y sus políticas” y que en algún momento advirtió “que si seguíamos todos distanciados corríamos el riesgo de condenar a los argentinos a volver a votar esto, que es un desastre”.
A partir de ese momento, el intercambio no fue productivo. De hecho, Clariá despidió a Fernández esperanzado con la posibilidad de poder “entrevistarlo periodísticamente” en otra oportunidad. Fernández se retiró de Córdoba con el respaldo de más de 70 intendentes que vienen de las filas del gobernador Juan Schiaretti. Además, confirmó su regreso a Córdoba.
