En un acto que selló un acuerdo histórico entre la Provincia y los municipios, se formalizó este lunes el convenio para la construcción del Acueducto Arco Noreste, una obra estratégica que busca resolver el presente y futuro del abastecimiento de agua potable en el Gran Córdoba. El proyecto, que demandará 550 días de trabajo, beneficiará directamente a 189.000 habitantes y sentará las bases para el crecimiento ordenado de la región.
La firma contó con la presencia de la vicegobernadora Myriam Prunotto; el intendente capitalino, Daniel Passerini; los ministros Fabián López (Infraestructura) y Miguel Siciliano (Vinculación Institucional); el presidente del Ente Metropolitano, Rodrigo Fernández; y los intendentes Fabián Reschia (Estación Juárez Celman) y Manuel Palacios (en representación de Villa Allende).
Una obra con visión de futuro
La iniciativa es una pieza clave del Plan de Infraestructura Hídrica 2027-2057, diseñado para anticiparse al aumento de la demanda por la expansión urbana. No se trata solo de una tubería: es un sistema integral que captará agua subterránea de alta calidad en el este del departamento Colón y la transportará a través de un acueducto presurizado de más de 9 kilómetros por la traza del 2° Anillo de Circunvalación.
Pero su diseño es aún más ambicioso: la obra está pensada como el futuro punto de conexión con el Acueducto Interprovincial Córdoba-Santa Fe, que eventualmente incorporará agua del río Paraná al sistema metropolitano. “Estamos proyectando el desarrollo para los próximos 30 años”, afirmó Prunotto.
Un mensaje político de unidad y planificación
Los discursos hicieron hincapié en el trabajo conjunto por encima de las diferencias políticas. “Es el resultado de una visión estratégica entre ciudades con distintas miradas, pero con un mismo compromiso: mejorar la calidad de vida de nuestra gente”, destacó el intendente Passerini, quien además contrastó la realidad cordobesa: “Mientras en otros lugares del país falta planificación, en Córdoba estamos pensando y ejecutando hoy las obras del futuro”.
Por su parte, el ministro López fue contundente: “Sin infraestructura hídrica no hay desarrollo posible. Este trabajo conjunto busca asegurar que Córdoba siga creciendo de manera ordenada y con calidad de vida”.
Cómo se financiará y quién la hará
La ejecución estará a cargo del Ministerio de Infraestructura provincial, que avanzará gracias a un programa de financiamiento específico. Para gestionar los recursos y asegurar el reintegro de los fondos provinciales, el Ente Metropolitano creará dos herramientas clave: una Unidad Ejecutora especializada y un fideicomiso público.
El acueducto impactará en una vasta zona de 8.429 hectáreas, permitiendo unas 54.000 conexiones potenciales en áreas de expansión del norte de la Capital, el este de Villa Allende y el sur y centro de Estación Juárez Celman. Es, en definitiva, la materialización de una promesa: que el crecimiento urbano no supere a la infraestructura esencial.
