Passerini salió a responder la acusación de La Derecha Diario sobre Dioxitek

El medio asociado a LLA en el día de ayer acusó al intendente de negar la habilitación de la empresa. Ante esto, durante la tarde del miércoles se publicó una extensa respuesta del mandatario.

Dioxitek

El intendente de Córdoba, Daniel Passerini, salió a responder públicamente a La Derecha Diario luego de que ese portal lo acusara de negarse a habilitar la empresa nuclear Dioxitek en la ciudad y de poner en riesgo 150 puestos de trabajo.

Desde el Ejecutivo municipal rechazaron esa versión y aclararon que la firma debe trasladar su planta fuera del ejido urbano porque esa actividad está prohibida en Córdoba desde 1986. Además, señalaron que la propia compañía proyectó su mudanza a Formosa, donde construye una nueva sede que actualmente se encuentra con la obra paralizada.

El planteo legal y ambiental

Dioxitek produce dióxido de uranio, insumo utilizado como combustible en las centrales Atucha I, Atucha II y Embalse. No obstante, desde el municipio subrayaron que la discusión no es ideológica ni partidaria, sino “legal, ambiental y de seguridad”.

En ese marco, recordaron que en 2016 la empresa inició una causa ante la Justicia Federal de Córdoba para solicitar autorización y continuar operando hasta concretar su traslado a Formosa. Durante ese proceso se firmaron acuerdos que fueron homologados judicialmente, pero, según la postura oficial, no se habrían cumplido en su totalidad.

Asimismo, el juez federal Miguel Hugo Vaca Narvaja hizo lugar a un pedido del Municipio para que la firma presente informes ambientales y de seguridad nuclear actualizados.

Cruce político y cuestionamientos

El intendente respondió luego de que La Derecha Diario publicara un mensaje en el que lo acusó de “negarse a habilitar” la planta y de actuar por “ensañamiento contra el Gobierno de Milei”, sugiriendo que podría dejar sin empleo a 150 trabajadores.

Desde la Municipalidad indicaron además que la empresa no cuenta con habilitación vigente de Bomberos ni con un plan de gestión de residuos peligrosos aprobado por el Gobierno de Córdoba.

En su descargo, Passerini sostuvo que “lo que sí es ideológico es mentir deliberadamente, personalizar decisiones institucionales y construir un relato de persecución para agitar a la opinión pública”. Además, calificó ese estilo de comunicación como “propaganda” basada en el agravio y la estigmatización, y consideró que insinuar que podría “dejar en la calle” a los trabajadores por motivos políticos constituye “una operación burda y de tono peligrosamente autoritario”.

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