El sector industrial de Córdoba pidió el ordenamiento de temas centrales y urgentes en la administración presidencial que encabezará Javier Milei desde el 10 de diciembre.
A pocos días del comienzo de un nuevo mandato, los empresarios industriales de las distintas ramas esperan una pronta solución de la nueva administración, aunque descuentan que la resolución puede demorar algún tiempo dado el estado de cosas.
Los directivos de empresas apuntan como primera definición a la necesidad de un ordenamiento macroeconómico. Lo que implicaría balizar de alguna manera el camino hacia adelante para tener al menos una idea aproximada de por dónde se va a circular o cuál es el norte.
De acuerdo al diario Puntual de Río Cuarto, el sector cree que llegó el “momento de abandonar la política de parches” e iniciar junto con el nuevo mandato la solución de los problemas de fondo. Además, advierten que el tiempo se acaba porque la situación de arrastre está paralizando al sector e insisten en las importaciones. Esto debido a que muchas fábricas necesitan normalizar su relación con proveedores del exterior en medio de la tensión generada por retrasos en los pagos de la mercadería o insumo enviada a nuestro país.
El presidente de la Unión Industrial de Córdoba (UIC), Luis Macario, explicó la situación actual de muchas fábricas y los problemas que se necesitan resolver. “A nuestro criterio es fundamental lograr una unificación de los tipos de cambio, que tiene que estar atado a un programa claro y explícito de estabilización de la inflación, en donde se ataque la causa de raíz que genera la mayoría de los desequilibrios macroeconómicos, que es el déficit fiscal”, explicó el empresario de General Deheza.
En este sentido, el vicepresidente de la Unión, Marcelo Uribarren, enumeró las tres medidas que más esperan en el sector de la nueva gestión. Se trata de eliminar el déficit fiscal, la brecha cambiaria y la inflación, entendiendo que todo está interrelacionado y tiende a encuadrarse en el marco general del ordenamiento de la macroeconomía. Por otro lado, el titular de la Cámara de Comercio Exterior, Miguel Zonnaras, marcó diferencias entre lo que considera necesidades de corto y de mediano plazo.
En las principales señaló la relación con proveedores del exterior, fluidez y disponibilidad de insumos, al igual que comenzar a ordenar la macroeconomía y generar previsibilidad en los tipos de cambio. Mientras que para “un segundo tiempo” reclamó una agenda de productividad hacia el interior de cada uno de los sectores y de competitividad del país.
Asimismo, este último punto provoca inquietud por parte de los empresarios que pretenden conocer los detalles de esa idea ya que temen que, como ocurrió décadas atrás, la competencia con producción de otros países resulte desigual y el impacto sobre el aparato productivo sea significativo.
