Varias de ellas, que fueron reveladas, se establecieron en el relato como “pragmatismo” o “genialidad electoral” que a luz de su relato actual pueden ser reinterpretadas.
Entre ellas, la más clara es la relación con empresarios y medios de difusión, en especial con el grupo Clarín con quien estuvo aliada hasta inicios de 2008 –con la ruptura de la Res. 125- que los convirtió mutuamente en enemigos públicos.
En la primera etapa de asociación, existen probadas vinculaciones en especial para frenar la competencia de entidades cooperativas en la prestación de servicios de TV cable, por lo que éstas debieron recurrir a la justicia para ser habilitadas a prestar el servicio, en las que obtuvieron siempre fallos favorables que el Gobierno apelaba hasta la Corte Suprema y finalmente no cumplía.
En 2005, las cooperativas consiguieron en Diputados modificar el artículo 45 de la ley de radiodifusión y todas podían prestar el servicio, por lo que CFK desde el Senado como cámara de origen, contrariando la constitución modificó la corrección de Diputados, convirtiendo la ley en inconstitucional y por lo tanto inhábil para permitir que las cooperativas presten servicios de TV cable.
En 2007, su esposo el día antes del fin de su mandato autorizó la fusión de Multicanal y Cablevisión, tras haber ampliado las licencias de TV abierta por 10 años más a los canales existentes –incluido Artear-Canal 13-, varios años antes de su vencimiento, lo que fue señalado como “un grave error” por Horacio Verbitsky.
Antes en 2006, previo a la intervención de Moreno en el INDEC, dejaron de publicar los resultados de la Encuesta de Grandes Empresas (ENGE) que revelaba el mayor proceso de concentración y extranjerización de empresas, algo que era obvio luego de la destrucción del menemismo y la alianza, pero que contradecía el relato oficial. Algo que por supuesto las empresas concentradas aceptaron con agrado.
Ya en la etapa de confrontación, en la sanción SCA (de Servicios de Comunicación Audiovisual), en la negociación final en Senadores, donde Guillermo Jenefes –propietario de cables en Jujuy- era el Presidente de la Comisión de Medios y Comunicaciones y participaba de la Asociación de TV Cable (ATVC) controlada por Clarín, estableció normas que limitaban la prestación del servicio por cooperativas de usuarios, obligándolas a “demostrar que no eran monopólicas”, como si organizaciones de usuarios pudieran serlo de sí mismos.
Posiblemente por eso, durante la vigencia de la ley declara constitucional por la Corte Suprema de Justicia, no se avanzó desde el CONFER –con Martín Sabattella como titular- en otorgar frecuencias a ONG, a las que se había reservado el 33% del espectro, manteniendo permisos precarios para radios comunitarias y otros prestadores sociales.
O sea, desde la etapa asociativa, pasando por la etapa confrontativa, el gobierno kirchnerista mantuvo el “status quo” que favorecía a Clarín, aun en aquellas normas que no fueron objetadas por tribunales inferiores y se mantenían vigentes.
Otras contradicciones, fueron las designaciones de los sucesivos candidatos a Presidente que sucedieron a CFK –Scioli, Fernández y Massa- en las que por “pragmatismo o genialidad política” eligió a candidatos que no sostenían su relato.
Hoy a la luz del enfrentamiento con Alex Kicillof a quien llama “un traidor”, que ella misma consideró, y sus votantes mayoritariamente aún consideran su sucesor, permite reconsiderar si aquellas designaciones fueron “pragmatismo o genialidad política” o formas de reservarse el poder final de veto que tanto daño ha hecho a los posteriores frentes con los que se presentó a elecciones, impidiendo la natural sucesión generacional.
El bloqueo a la designación del Fiscal General, jueces y fiscales durante el gobierno de Alberto Fernández, cuando tenía mayoría en el Senado, fue quizás el error mayor.
En estos días, la votación del Juez Pablo Yadarola en la Cámara Federal porteña, invitado por Clarín a Valle Escondido y señalado por ella misma como responsables del “lawfare” y su persecución judicial, es un giro copernicano de su posición pública histórica.
Evidentemente le alcanza lo que Alconada Mon llama “La raíz de todos los males” que es el financiamiento ilegal de la política y las campañas de todos los partidos políticos, que en su caso derivan en causas de corrupción que han avanzado hasta condenas, pero que no lo han hecho con otros políticos señalados.
Entre los aciertos, se menciona “el doble superávit” –fiscal y cambiario– de los primeros años, durante el gobierno de Néstor que permitió acumular reservas y pagar deudas a bonistas y el FMI. Lo que de todas maneras fue revertido en las administraciones de CFK, especialmente desde la crisis global de 2008 que redujo los precios de los comodities agrícolas, y con Alberto Fernández por los efectos de la pandemia y tras la sequía de 2023.
También la renegociación de la deuda con bonistas privados que permitió reducir y reprogramar deudas con el 93% de ellos. Lo que derivó en que a escala mundial se establecieran cláusulas de emisión de bonos que obligan a minorías a someterse a renegociaciones de deuda soberana. No obstante que por impulso de Mauricio Macri, los fondos buitre (7% del total) obtuvieron un reconocimiento extraordinario.
Otro logro fue la estatización de los fondos de las AFJP y la constitución del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) del sistema jubilatorio que hoy sirve al Ministro Caputo para otorgar fondos para financiar hipotecas tras aceptar la necesidad de “reactivar” y recuperar “Justicia Social” que el Presidente Milei rechaza.
La estatización de YPF junto a Kicillof, fue otro logro que los opositores auguraban como un desastre por los fallos de la jueza Loreta Preska –determinó en U$S 16.000 millones el perjuicio a los demandantes-, revertidos por tribunales superiores de EEUU que permitió recuperar errores anteriores –como la operación de los Eskenazi- y que hoy se traduce en la joya de Vaca Muerta de la que el gobierno actual se vanagloria.
Aunque más discutida, la recuperación de Aerolíneas Argentinas, que evitó la caída de la empresa de bandera, aunque su gestión fue siempre deficitaria, algo que se ha revertido en el actual gobierno, sin grandes conflictos visibles en sus servicios, lo que termina contradiciendo a ambos gobiernos.
O sea, ni tanto, ni tan poco. Cada uno de nosotros podrá evaluar los casos mencionados como verdades y logros, o contradicciones y fracasos que suelen ser el patrimonio positivo o negativo que consideremos de los líderes con historia verificable.
