El Senado buscará dictaminar en los próximos días sobre el proyecto de reforma de salud mental que tiene como puntos centrales autorizar las internaciones “no voluntarias” e incorpora a las adicciones a la drogas como una enfermedad de salud mental.
La Libertad Avanza tiene decidido avanzar con la firma del despacho en la próxima reunión del plenario de las comisiones de Salud y de Legislación General, que presiden las libertarias Ivana Arrascaeta y Nadia Marquez, tras concluir la tercera ronda de consultas.
En la ocasión expusieron profesionales de la salud, psiquiatras, psicólogos, especialistas, familiares y organizaciones sociales que trabajan diariamente acompañando situaciones críticas vinculadas a consumos problemáticos, adicciones, suicidio y salud mental.
Unos de los puntos que divide las aguas es la internación “no voluntaria” que plantea el proyecto así como la obligación que cualquier diagnóstico deba tener la opinión de un psiquiatra.
Nueva Ley de Salud Mental: las tensiones por el criterio de riesgo y recursos
Ante las críticas del peronismo a la iniciativa oficial y al sistema de salud, Márquez para algunos, “todas las emergencias aparecen ahora, en el gobierno del presidente Javier Milei”.
“En este gobierno, la Salud Mental es una problemática que abordamos y acompañamos para dar una respuesta seria e integral”, agregaron.
Agregó que “durante los cuatro años anteriores del presidente Fernández no había emergencias. Fajaban a la primera dama, pero emergencias no había de ningún tipo, tampoco específicamente en esta temática”, sostuvo durante el debate sobre las modificaciones a la Ley Nacional de Salud Mental impulsadas por el Poder Ejecutivo Nacional.
La senadora remarcó la necesidad de actualizar una ley que presenta dificultades concretas para intervenir de manera temprana en situaciones graves ya que “la salud mental no puede seguir esperando”.
Sostuvo que el objetivo de la reforma es “dar herramientas reales a las familias, fortalecer el trabajo interdisciplinario y permitir que el sistema pueda actuar antes de que las situaciones terminen en tragedias”.
Debate
La ex diputada de la Coalición Cívica y experta en el tema de salud mental, Marcela Campagnoli, afirmó que “una ley más allá de sus buenas intenciones debe medirse también por sus buenos efectos” y la actual norma “significó un avance importante en derechos humanos, pero con los años mostró límites concretos”
“Detrás de cada vacío legal hay familias destruidas, madres agotadas, pacientes que podrían haberse salvado antes si el sistema hubiera llegado antes”, advirtió.
Por su parte, Soledad Cottone, decana de la Facultad de Psicología de la Universidad Nacional de Rosario, expresó su rechazo al proyecto del Gobierno y en particular con el requisito de incorporar obligatoriamente a un psiquiatra en los equipos interdisciplinarios.
“Los psicólogos estamos habilitados para evaluar riesgo, la modificación introduce una jerarquización normativa que no existe en la formación de grado. Reducir la firma habilitante al psiquiatra implica una descalificación injustificada de nuestra formación y un retroceso de la psicología como disciplina autónoma”, agregó.
El abogado Vadim Mischanchuk, especializado en salud y defensa médica, sostuvo que hay que cambiar la ley actual porque la palabra ‘inminente’ ha dificultado desde 2010 la posibilidad de de internar a una persona y dijo que “esto debe modificarse sí o sí”. “La ley vigente ha demonizado los hospitales de salud mental”, agregó.
En tanto, la acompañante terapéutica y representante de Madres Territoriales de Chivilcoy, Stella Maris Garaventa, contó que con su organización son “las que van a sostener y apoyar a las mamás de los chicos que están en consumo; en Provincia no hay nada, es todo mentira”.
“Esta es una ley asesina porque condena a nuestros hijos al cementerio. Si se habla de estadísticas, están en las lápidas de los cementerios, y con las edades de los chicos que están ahí, y en la superpoblación de las cárceles”, agrego y señaló que “la internación involuntaria debe tomarse con un derecho a la vida”.
Puntos principales
- Rol Médico: El proyecto da un rol central a la mirada técnico-médica (psiquiatras) sobre el enfoque interdisciplinario actual.
- Dispone que la atención deberá estar a cargo de equipos interdisciplinarios, y pone como requisito la presencia obligatoria del médico psiquiatra
- Tendrá mayor peso la evaluación médica en decisiones clave como diagnósticos, tratamientos e internaciones, lo que no sucedía en la legislación vigente.
- Mantiene que la internación como recursos excepcional, pero permite la internaciones no voluntarias, que en la anterior ley era una situación que se contemplaba en casos extremos.
- Las internaciones no voluntarias solo permitirán en “situación de riesgo grave de daño para la vida o la integridad física de la persona o de terceros”.
- El consumo problemático de sustancias se integra formalmente a las políticas de salud mental y la autoridad de aplicación podrá definir dispositivos específicos, ambulatorios o de internación.
