El desmarque de la titular de la bancada libertaria en el Senado, Patricia Bullrich, respecto a los ajustes en Discapacidad y los fondos universitarios en el Presupuesto 2027 presentado por el Ejecutivo disparó múltiples especulaciones sobre las aspiraciones electorales de la ex postulante presidencial del PRO en 2023. En la prensa porteña se dice que Bullrich sueña con reemplazar a Javier Milei en la candidatura oficial de los comicios presidenciales del año próximo, al punto que estaría frenando la eliminación de las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (Paso) en el Senado con el anhelo secreto de enfrentar al jefe de Estado en una interna para llegar a la “pole position” del espacio liberal.
La encuesta de Zuban
Se trata de especulaciones que únicamente vale la pena citar para contextualizar el último sondeo de la consultora Zuban Córdoba, que en septiembre salió a medir el perfil electoral de Milei y Bullrich por separado, casi anticipando estas conjeturas.
Lo interesante es que el relevamiento, elaborado sobre 2000 casos online entre el 16 y el 19 de septiembre, señala que ambos dirigentes “comparten el mismo electorado” y tienen prácticamente el mismo potencial electoral, aunque la senadora “registra mayor margen de crecimiento”. Sin embargo, el presidente Milei mantiene un “voto seguro más consolidado”, pero con menor espacio para sumar nuevos apoyos.
Los números del estudio
El monitoreo dirigido por Gustavo Córdoba y Ana Paola Zuban muestra un nivel de imagen similar de ambos dirigentes, con leves ventajas de Bullrich. Así, el 36% de los 2000 consultados opina positivamente de Milei, que recoge una imagen negativa del 61,8%. Por su parte, Bullrich alcanza un 37,6% de imagen positiva y un 59,9% de valoración negativa.
En el desglose por franjas etarias, ambos obtienen sus mejores registros en el segmento de 16 a 30 años, donde Milei cosecha un 59,1% de imagen positiva y Bullrich un 49,6%, aunque la senadora le gana al jefe de Estado en todas las otras divisiones etarias. En los sectores de mayor edad, las valoraciones negativas se incrementan también para ambas figuras: en el grupo de más de 60 años, la imagen negativa del jefe de Estado asciende al 68,7%, mientras que la de la legisladora llega al 64,5%.
Lo interesante es que, al evaluar el escenario hacia los comicios presidenciales, el estudio marca diferencias sutiles en la composición del electorado de cada referente, pero que pueden resultar decisivas de cara a una elección. Por ejemplo, Milei registra un voto duro más consolidado, en torno al 26,6% del electorado, al que podría sumar un “voto probable” del 11,4%, mientras enfrenta un rechazo (“nunca lo votaría”) del 59,1%.
Para Bullrich, en cambio, el “piso de votos seguro” es menor, se ubica en el 14,6%, pero tiene un potencial (“voto probable”) mayor que escala al 23,2%, mientras el rechazo asciende al 57%.
De esta manera, el voto potencial de Milei se ubica en 38 puntos, mientras que el de Bullrich asciende al 37,8, aunque tiene dos puntos menos de rechazo en el electorado, lo que los especialistas llaman una situación de “empate técnico”.
Las conclusiones de los analistas
“Nuestro estudio muestra que, en general, Patricia y Milei pescan en la misma pecera. Sus imágenes son idénticas, le hablan al mismo segmento y parecen compartir el mismo electorado, aunque Patricia tiene mayor potencial de crecimiento. Hay más gente que dice que podría considerar votarla frente a un Milei que tiene más apoyos asegurados en su núcleo duro, pero muchísimo menos espacio para crecer”, afirman los analistas, quienes concluyen que “Patricia aparece así como una potencialidad; incierta, pero con chances y lejos de ser una apuesta segura. Pero en política las apuestas seguras no existen y el premio, muchas veces, se lo llevan los osados que arriesgan. Lección que seguramente Patricia ya tiene asimilada”.
