La titular de la bancada oficialista en el Senado, Patricia Bullrich, admitió este martes que el Gobierno carece de la mayoría necesaria para aprobar la suspensión o eliminación de las Paso. La declaración ocurrió tras el plenario de la comisión de Asuntos Constitucionales, donde el debate pasó a un cuarto intermedio hasta la próxima semana sin consensos firmes entre el oficialismo y sus aliados. La Casa Rosada procura destrabar el paquete antes de fin de año para evitar modificar el esquema en un período electoral.
Sin mayorías para derogar las primarias
El Poder Ejecutivo sigue sin poder destrabar las múltiples dificultades que se le presentan para avanzar con el tratamiento legislativo del paquete de reformas enviado al Congreso.
Tras la reunión de la comisión de Asuntos Constitucionales, la senadora Patricia Bullrich reconoció que la bancada libertaria no tiene los respaldos necesarios para derogar las elecciones primarias, abiertas, simultáneas y obligatorias (Paso).
“Todavía no está el número. En principio hay algunos temas en los que algunos están de acuerdo y otros no. En Paso todavía no tenemos la cantidad de votos para eliminarlas o suspenderlas”, señaló Bullrich al salir del recinto parlamentario.
La legisladora oficialista remarcó sin embargo la importancia de fijar las pautas de las elecciones del año próximo antes del cierre de las sesiones ordinarias. Según planteó, la existencia de las primarias obliga a iniciar el calendario de comicios en mayo, situación que acorta los plazos de la gestión ejecutiva.
«Algunos están de acuerdo con eliminar las Paso y otros no, quieren seguir teniendo el financiamiento público y los espacios televisivos que nosotros queremos por lo menos achicar, porque son enormes. Todas las ideas se están poniendo sobre la mesa y como siempre la ley que sale es la que tiene los votos», informó.
Divergencias por el financiamiento y Ficha Limpia
El proyecto impulsado por la Casa Rosada busca reducir los aportes públicos para las campañas y acotar las pautas publicitarias gratuitas en medios de comunicación.
Los bloques aliados expresaron diferencias respecto a estos puntos y manifestaron su intención de preservar las herramientas de financiamiento partidario.
En paralelo, los bloques opositores dialoguistas, encabezados por el PRO, solicitaron tramitar el dictamen de Ficha Limpia como una iniciativa separada del resto de las modificaciones que contiene la reforma electoral. Bullrich, sin embargo, se resiste a la medida e instó a esos sectores a presentar su propio proyecto en la comisión.
Consultada sobre la iniciativa para vetar candidaturas de personas condenadas en segunda instancia, Bullrich argumentó: “Una persona que está condenada por dos instancias no puede ser candidata”, en alusión a la situación judicial de la expresidenta Cristina Kirchner.
Reclamo de previsibilidad por parte de la Justicia
La urgencia del oficialismo responde también al pronunciamiento de la Cámara Nacional Electoral, tribunal que emitió una acordada para exigir que eventuales reformas al sistema de votación se traten con anticipación suficiente.
Desde el organismo judicial remarcaron que alterar el marco legal a corto plazo genera distorsiones en la organización de los comicios. Según la recomendación de la Cámara, las modificaciones deben concretarse entre tres y seis meses antes del inicio formal del proceso de elecciones.
Por el momento, el oficialismo mantendrá las negociaciones en la Cámara alta para intentar unificar posturas con los legisladores de las provincias antes de convocar a una nueva reunión de comisión la próxima semana.
