Con la Cámara de Diputados prácticamente sin temas pendientes, el Senado se prepara para una semana clave antes del receso invernal. Según fuentes parlamentarias, el oficialismo convocará a una sesión para el jueves 16 de julio con una agenda que combina proyectos prioritarios para el Gobierno y expedientes cuya definición tiene plazos inminentes.
Uno de los principales temas será la ley de inviolabilidad de la propiedad privada, una iniciativa impulsada por el Ministerio de Desregulación que conduce Federico Sturzenegger. El proyecto obtuvo dictamen en mayo, pero su tratamiento fue postergado en varias oportunidades por las dificultades del oficialismo para reunir los votos necesarios y por el impacto político que tuvieron otros debates en el Congreso. La iniciativa forma parte de las prioridades legislativas de la Casa Rosada.
El pliego del juez Pesino
La otra prioridad de la sesión serán los pliegos judiciales, entre ellos el del juez Víctor Pesino, integrante de la Sala VIII de la Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo. Pesino cumplirá 75 años el próximo 27 de julio, la edad límite que establece la Constitución para el ejercicio del cargo, salvo que el Senado apruebe una nueva designación por cinco años más. Si ese acuerdo no llega antes de esa fecha, deberá dejar el tribunal, aunque el magistrado presentó una acción judicial para intentar evitar ese escenario. La continuidad de Pesino es impulsada como prioridad por el Gobierno porque el juez integró, junto con la jueza María Dora González, la sala que dejó sin efecto una medida cautelar que mantenía suspendidos más de 80 artículos de la reforma laboral impulsada por el Ejecutivo. Esa resolución permitió que buena parte de esos cambios comenzaran a aplicarse mientras continúa la discusión judicial de fondo.
Reforma electoral en problemas
Más complejo aparece el panorama para la reforma política, uno de los principales objetivos del Gobierno para este año. El proyecto incluye la eliminación de las elecciones primarias abiertas, simultáneas y obligatorias (PASO), una modificación que todavía no reúne las mayorías absolutas que exige la ley. Fuentes legislativas reconocen que existen consensos en varios capítulos de la reforma, pero no sobre el mecanismo de selección de candidatos. La resistencia de sectores de la UCR y del PRO continúa siendo el principal obstáculo para el oficialismo. Además, las diferencias alcanzan al propio oficialismo, puesto que la propia presidenta del bloque de La Libertad Avanza en el Senado, Patricia Bullrich, se mostró en desacuerdo con el sistema de “colectoras” que el Ejecutivo pretende ofrecer a cambio de anular las Paso. “No me gusta, pero no encontramos un sistema mejor”, aseguró Bullrich al ser consultada por las colectoras, al tiempo que reconoció que el oficialismo todavía no cuenta con los votos necesarios para aprobar la reforma electoral.
Mientras tanto, la Casa Rosada mantiene negociaciones con gobernadores y bloques dialoguistas para intentar ampliar los apoyos. Algunos mandatarios, como los peronistas Raúl Jalil (Catamarca) y Gustavo Sáenz (Salta), manifestaron su rechazo a las Paso, aunque las mayores resistencias siguen concentradas en espacios que habitualmente acompañan al Gobierno. En el oficialismo estiman que el debate podría llegar al recinto durante septiembre, si logran reunir los votos necesarios.
Sadir y Bullrich marcaron diferencias con la eliminación de las Paso
