Importante avance en la lucha contra el cáncer de mama

Importante avance en la lucha contra el cáncer de mama

La lucha contra el cáncer de mama registró un avance significativo gracias a la investigación pública argentina, ya que un proyecto integrado por investigadores de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC) y de la Universidad Nacional del Litoral (UNL) logró optimizar la efectividad de las terapias nanotecnológicas que se están empezando a explorar para el tratamiento de la enfermedad.

El proyecto logró reducir químicamente el tamaño de las nanopartículas que transportan y depositan la droga en el tejido tumoral, durante la quimioterapia. Las nanopartículas son uno de los medios más prometedores para administrar drogas en el organismo debido a que no sólo disminuyen los efectos secundarios en el paciente, sino que también son muy precisas en la zona del cuerpo donde deben liberar el fármaco, lo que constituye la principal dificultad de los tratamientos actuales en la lucha contra el cáncer de mama.

Según un artículo publicado por Josefina Cordera en el portal de UNCiencia, la gran dificultad de los tratamientos actuales reside en que destruyen tanto las células tumorales como las sanas. Además, traen aparejada una serie de consecuencias no deseadas como náuseas, vómitos, caída temporal del cabello y disminución de células plaquetarias en la sangre. En casos más graves, incluso pueden desencadenar cardiopatías.

La nanotecnología, sin embargo, consigue liberar la droga directamente en el tejido tumoral sin afectar a las células sanas, lo que mejora notablemente la eficacia del tratamiento, así como también la tolerancia de los pacientes. La investigación conjunta de los especialistas de la UNC y la UNL consiguió un avance significativo en esta área: modificaron un nanogel ya conocido para que pudiera transportar más cantidad de Doxorubicina, uno de los fármacos más utilizados en quimioterapia; y lograron reducir su tamaño. Con este logro, el tratamiento podría ser más corto, menos costoso y reduciría los efectos secundarios adversos de las terapias tradicionales.

“Diseñamos un nanogel (formado por un polímero termosensible, un polímero sensible al pH y un entrecruzante sensible a potencial redox). Logramos cargarlo con mayor cantidad de Doxorubicina en comparación a otros nanotransportadores estudiados hasta el presente. De esta manera, se reduciría las dosis necesarias para combatir el tumor, y por lo tanto se acortaría el tratamiento”, explicó Matías Picchio, de la Facultad de Ciencias Químicas de la UNC, uno de los autores del trabajo.

Los científicos lograron además reducir el tamaño de estos nanotransportadores casi a la mitad de los que se conocen en la actualidad (unas ochocientas veces más pequeño que el grosor de un cabello). Los primeros resultados del estudio sugieren que el nuevo nanogel tiene un efecto más notorio sobre las células de cáncer de mama que si la droga se aplica libremente como en las terapias tradicionales: “En las pruebas ‘in vivo’ con ratones, cuando los individuos se trataron con la droga libre, el volumen del tumor fue aproximadamente de 100 mm3 luego de 20 días. En cambio, al ser tratados con la nanoformulación el volumen fue menor a 50 mm3”, precisó Picchio.

Tras los promisorios resultados obtenidos en las pruebas de laboratorio (tanto in vitro como en animales vivos), el siguiente paso son los ensayos clínicos con seres humanos, una etapa que requiere varios años de ensayos para su eventual aprobación. “Como se trata de un elemento no biodegradable, el nanotransportador se elimina por sistema renal, pero siempre una parte se acumula en el organismo. Algún componente de ese nanogel puede volverse tóxico por encima de cierta concentración”, amplió Picchio, quien precisó que por estas razones todavía necesitan más estudios para saber cómo se acumula progresivamente en diferentes órganos y sus posibles consecuencias.

El equipo de investigación trabajó con nanogeles, un nanotransportador “inteligente receptivo” utilizado para la administración de fármacos en tejidos tumorales. Para liberar la droga en el organismo, estos nanotransportadores responden a diversos estímulos biológicos, como por ejemplo la temperatura, la diferencia de pH o una reacción química denominada “redox”. Los nanogeles cargados con la droga se inyectan en la sangre, se acumulan en sitios tumorales por un efecto de permeación y retención que los mismos poseen y cuando llegan a zonas donde hay un cambio en alguno de los parámetros anteriores, “estallan” y liberan la droga. Justamente, estos cambios se dan entre el plasma y el ambiente intracelular, por lo tanto el nanotransportador se desintegra cuando entra en contacto con las áreas enfermas.

Los científicos continúan trabajando además con el objetivo de expandir su investigación, al trabajar ahora con nanopartículas naturales con el objetivo de evitar la toxicidad que podrían tener las nanopartículas sintéticas.

Trasplantes en el Hospital de Clínicas
La Facultad de Ciencias Médicas de la UNC viene trabajando desde hace meses con la finalidad de reequipar y ampliar las instalaciones de las sedes sanitarias universitarias que, entre otros aspectos, permitirán hacer trasplantes en el Hospital Nacional de Clínicas. Rogelio Pizzi, decano de Ciencias Médicas, confirmó que antes de fin de año se podrán efectuar trasplantes de riñón y de córneas, como intervenciones primordiales. “Estamos haciendo una importante inversión, llevando adelante a partir de una licitación pública, para lo cual debemos avanzar en una readecuación y la creación de una nueva unidad de trasplantes en el Clínicas. Para octubre o noviembre próximos ya estará en marcha ese proyecto”, destacó Pizzi. Además, reveló que el Clínicas inaugurará el primer Banco de Córneas, en el Servicio de Oftalmología: “Será el primer banco en un hospital público nacional”, celebró el decano.

 

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