Cada 9 de abril se conmemora en la Argentina el Día del pago igualitario, una fecha que tiene el objetivo de visibilizar la diferencia promedio de ingresos entre varones y mujeres, que actualmente se ubica en un 25% (Indec 2023). Este año, desde Grow-género y trabajo lanzamos una campaña para concientizar sobre este tema. Junto a LatinGráfica, bajo la idea creativa de Mercado McCann, desarrollamos La brecha de 91 días, un calendario que representa los días de más que las mujeres deben trabajar al año para igualar los ingresos de los varones.
Visibilizando las causas
En el calendario -que fue enviado a organizaciones empleadoras y periodistas- todos los meses tienen días adicionales, que en total suman esos 91 días. En el dorso de cada mes, presentamos datos que explican cómo se llega a esta realidad. Veamos algunos ejemplos…
Tareas de cuidado. Según la última Encuesta de uso del tiempo, mientras las mujeres dedican alrededor de 6 horas diarias a las tareas de cuidado no remunerado, los varones lo hacen menos de la mitad (Indec 2022). El tiempo ocupado en el cuidado es tiempo que no se puede destinar al trabajo remunerado. Esto se ve de forma clara cuando observamos que la brecha salarial de género aumenta a un 35% en el caso de hogares con 2 o más niños y niñas (FES, 2018). Es decir que al día de hoy, la responsabilidad sobre el cuidado de hijos e hijas y el sostenimiento del hogar sigue recayendo en mayor medida sobre las mujeres.
Sectores feminizados. Además de tener una mayor carga en las tareas domésticas, las mujeres se concentran en los sectores vinculados al cuidado, que a su vez son de los menos dinámicos de la economía, y con menores salarios. Por ejemplo, las mujeres representan el 96% del trabajo doméstico, el 72% del sector de enseñanza y el 68% del sector de salud (Indec 2022).
Techos de cristal. Otro factor tiene que ver con las dificultades que tienen las mujeres para alcanzar puestos de liderazgo en las organizaciones. En Argentina, sólo 2 de cada 10 puestos de jefatura son ocupados por mujeres (EPH 2023 y CNV). Sumado a esto, las mujeres en puestos de jefatura ganan un 15% menos que los varones (EPH 2023).
Estas son algunas de las principales causas que hacen a esta brecha. Las consecuencias son la falta de autonomía económica, es decir, dificultades que encuentran las mujeres para lograr un desarrollo personal sin depender de los ingresos de otra persona.
Por qué esta fecha
La fecha fue establecida por la asociación civil Ecofeminita en el año 2018. En ese momento se eligió el 9 de abril, ya que representaba hasta cuándo debían trabajar las mujeres una vez finalizado el año, para igualar el salario de los varones. En ese momento la brecha era del 27%. No solo no hubo muchos avances en estos años, sino que se trata de un valor que se mantiene estable desde hace mucho tiempo. “En Argentina y en América Latina la brecha salarial de género es muy considerable, En particular en la Argentina la cifra del 25% no se mueve desde hace 40 años, oscila entre el 24% y el 29%”, sostiene Carolina Villanueva, directora y co-fundadora de Grow-género y trabajo. Se trata de desigualdades estructurales, explicadas por la organización social y del trabajo, y que por lo tanto requieren de transformaciones estructurales.
Qué podemos hacer
Desde Grow-género y trabajo nuestra misión es promover espacios de trabajo igualitarios y libres de violencias, y desde hace 13 años acompañamos a las organizaciones en ese proceso ¿Cómo lo hacemos?
Realizamos diagnósticos organizacionales para indagar acerca de los vínculos dentro de los espacios de trabajo, la participación por género, la presencia de estereotipos, sesgos y violencias, entre otras dimensiones, y proponemos acciones que mejoren el clima laboral y promuevan la igualdad de oportunidades. Llevamos adelante talleres de formación en género y diversidad, para introducir reflexiones, promover aprendizajes y generar espacios de intercambio. Acompañamos el diseño de políticas que busquen reducir las desigualdades existentes, como por ejemplo protocolos para situaciones de violencias, procesos de selección y evaluación del personal libres de sesgos, o regímenes de licencias igualitarios, que contemplen las tareas de cuidado y la responsabilidad de los varones en ellas.
Estas son algunas de las acciones que acompañamos como ONG. Lo importante es entender el lugar que pueden ocupar las organizaciones empleadoras y su responsabilidad para llevar adelante algunas de estas transformaciones.
