Avanza el jury por el caso Dalmasso: declararon genetistas, forenses y testigos
En la tercera jornada del proceso contra fiscales vinculados a la investigación del crimen de Nora Dalmasso, especialistas y exfuncionarios judiciales aportaron detalles sobre pericias, manejo de pruebas y decisiones tomadas durante la causa.
Redacción
La tercera jornada del jury por el crimen de Nora Dalmasso avanzó con testimonios de peritos, forenses y funcionarios judiciales en la Legislatura de Córdoba, donde se analizaron pruebas genéticas y el desarrollo de la investigación original.
El jury que analiza el desempeño de fiscales involucrados en la investigación del crimen de Nora Dalmassosumó este jueves una nueva jornada de testimonios en la sede de la Legislatura de Córdoba, donde especialistas y funcionarios judiciales brindaron precisiones sobre pruebas clave del expediente.
El proceso disciplinario ingresó en su tercer día con foco en las pericias genéticas y en la reconstrucción de las actuaciones realizadas durante la investigación del homicidio ocurrido en 2006 en la ciudad de Río Cuarto.
La audiencia se desarrolló luego de dos jornadas previas marcadas por las defensas de los fiscales acusados y las declaraciones de familiares de la víctima, entre ellos el viudo, Marcelo Macarrón, y los hijos de Dalmasso.
Durante la mañana se produjo un cuarto intermedio dispuesto por el tribunal, mientras continuaban las declaraciones de testigos convocados por las defensas y por las partes intervinientes.
Uno de los testimonios más relevantes fue el del médico forense Martín Subirachs, integrante del equipo que realizó la autopsia tras el hallazgo del cuerpo de Dalmasso el 25 de noviembre de 2006. El profesional describió el trabajo realizado en la escena del crimen y señaló limitaciones materiales existentes en aquel momento. Según explicó, el equipo forense acudió al domicilio por pedido de la fiscalía y encontró a la víctima en una habitación de la vivienda familiar. Allí se tomaron muestras y se inició la reconstrucción preliminar de la mecánica del crimen.
Subirachs afirmó que la causa de muerte fue un estrangulamiento y explicó que el cinturón hallado en el cuello de la víctima habría sido utilizado como elemento homicida. También señaló que se detectaron indicios de actividad sexual previa, aunque aclaró que no existían elementos médicos concluyentes para afirmar una agresión sexual.
El especialista remarcó que el equipo carecía de insumos específicos para trabajar en la escena del crimen y aseguró que no contaban con maletines o herramientas estériles provistas oficialmente. En ese marco, defendió la forma en que fueron manipuladas algunas evidencias y sostuvo que años después se realizaron estudios de ADN para verificar que no hubiera contaminación de muestras.
Otro de los testigos fue César Fortette, quien se refirió a la confiabilidad de las pericias psicológicas utilizadas en investigaciones penales y remarcó que la conducción de las causas corresponde al fiscal a cargo. También declararon magistrados vinculados al ámbito judicial cordobés. Guarania Barbero, integrante de la Cámara del Crimen de Río Tercero, aseguró no haber detectado irregularidades en actuaciones fiscales relacionadas con el funcionario investigado y aclaró que no participó directamente en la causa Dalmasso.
En la misma línea, el vocal Marcelo Ramognino sostuvo que no recuerda nulidades vinculadas a requerimientos fiscales elevados a juicio y negó haber observado abusos o excesos procesales.
Del “descontrol” a la sospecha de delito en el Jury a los fiscales de Nora Dalmasso
Lo que inicialmente se planteaba como una revisión por “negligencia grave” y “mal desempeño” de funciones, ha escalado a una acusación de tenor criminal por parte de los herederos de Nora.
“Pensamos que había mala praxis y vemos que hay delito”, sentenció con dureza Facundo Macarrón, hijo de la víctima, al finalizar la audiencia de este miércoles 22 de abril. Sus palabras reflejan el agotamiento de una familia que, casi dos décadas después del crimen en el barrio Villa Golf, sigue sin hallar respuestas condenatorias. En la misma línea, su tío, Juan Dalmasso, no escatimó críticas al calificar la investigación inicial como “un descontrol” y un “desastre”.
Durante su declaración, Dalmasso relató haber vivido desde adentro una instrucción plagada de presiones, manipulaciones y desinformación, asegurando que la familia fue sistemáticamente marginada del proceso. Según su testimonio, “se torció la prueba para el lado que a cada uno le convenía”, apuntando directamente a una gestión deficiente de los indicios recolectados.
Juan Dalmasso, hermano de la víctima, quien durante el Jury a los fiscales cuestionó la falta de avances en las pruebas genéticas. Según su testimonio:
Falta de cotejo: Dalmasso señaló que en la investigación “sólo faltaba cotejar un ADN”.
Crítica a la inacción: Planteó la posibilidad de que el fiscal Javier Di Santo hubiera dejado de avanzar con las pruebas por «miedo» tras la reacción social que generó la imputación errónea de Gastón Zárate (conocido como «el perejil»).
Mea culpa institucional: El hermano de Nora insistió en que la Justicia de Córdoba debe realizar una autocrítica, sugiriendo que la investigación se detuvo o se «torció» según conveniencias, en lugar de agotar las vías científicas disponibles.
¿Por qué la familia sostiene ahora que hay delito y no solo mala praxis?
La familia de Nora Dalmasso sostiene que el proceso judicial ha cruzado la línea del mal desempeño técnico para convertirse en un hecho delictivo debido a la supuesta intencionalidad y manipulación detectada en la investigación.
Según las declaraciones vertidas en el Jury a los fiscales, los motivos fundamentales para esta afirmación son:
Manipulación deliberada de la prueba: Juan Dalmasso denunció que durante la instrucción “se torció la prueba para el lado que a cada uno le convenía”, lo que sugiere un desvío consciente de la investigación más allá de un simple error técnico.
Presiones y desinformación: La familia afirma haber sido testigo de un esquema de presiones, manipulaciones y desinformación sistemática, donde se los marginó deliberadamente del proceso judicial para evitar que conocieran los pormenores de la causa.
Paralización por «miedo» o conveniencia: Se cuestiona duramente que la justicia se detuviera cuando “sólo faltaba cotejar un ADN”. La familia interpreta que no se avanzó con las pruebas científicas por temor a la reacción social (tras el caso del «perejil» Zárate) o por una decisión de no llegar a la verdad.
Involucramiento de altas esferas: Juan Dalmasso señaló que la imputación de Facundo Macarrón no fue un error aislado del fiscal Di Santo, sino que habría sido una maniobra impulsada por la Policía Judicial y la Fiscalía General, lo que para los herederos de Nora evidencia un plan de encubrimiento o desvío coordinado desde la estructura de poder judicial.
En resumen, lo que antes consideraban «mala praxis» (negligencia técnica), ahora lo califican como «delito» porque consideran que hubo una voluntad activa de los fiscales y sus superiores para entorpecer el hallazgo del culpable y proteger intereses ajenos a la justicia.