La Justicia de Córdoba ordenó la captura internacional de Jan Lu Korzeniecki (45), un ciudadano polaco imputado por el presunto femicidio de Luciana Daniela Ojeda (36), quien fue hallada sin vida el miércoles 15 de julio en un departamento de barrio Nueva Córdoba. La causa, que en un primer momento fue investigada como una «muerte de etiología dudosa», dio un giro en las últimas horas y ahora está caratulada como homicidio agravado por el vínculo en un contexto de violencia de género.
La investigación pasó del fiscal de feria Guillermo González a la Fiscalía de Violencia Familiar de 5° Turno, a cargo de Gonzalo Berrotarán, luego de que los primeros resultados de la autopsia, los informes forenses y el contexto de violencia de género llevaran a los investigadores a sospechar que se trató de un femicidio. Como primera medida, el fiscal imputó a Korzeniecki y libró una orden de captura internacional, ya que el hombre desapareció tras la muerte de la mujer y desde entonces permanece prófugo.
De acuerdo con los primeros resultados de la autopsia informados a la familia, Luciana falleció por un «paro cardiogénico» provocado por un fuerte golpe en la zona del pecho, aunque la Justicia aguarda los estudios toxicológicos y anatomopatológicos para determinar con precisión las causas de la muerte. «El contexto violento enmarca esta causa más que el resultado final. Hay que esperar los exámenes complementarios para llegar a conclusiones», señalaron fuentes judiciales.
Korzeniecki, de nacionalidad polaca, había llegado a Córdoba el 6 de julio y era la tercera vez que visitaba la ciudad para encontrarse con Luciana, con quien mantenía una relación desde hacía aproximadamente diez meses. Según reconstruyó la familia, ambos se conocieron por internet y planeaban permanecer un mes en el departamento de calle Ituzaingó al 600 para luego mudarse a una vivienda en barrio Argüello.
Uno de los elementos que llamó la atención de los investigadores fue que el botón antipánico de Luciana se activó minutos antes de que fuera encontrada sin vida. Cuando la Policía llegó al lugar en respuesta a la alerta, la mujer estaba desvanecida y los médicos del servicio de emergencias intentaron reanimarla sin éxito. El dispositivo, sin embargo, había sido otorgado por denuncias de violencia contra una expareja que actualmente permanece detenida en el penal de Cruz del Eje y fue descartada como sospechosa.
Luciano Ojeda, hermano de la víctima, apuntó directamente contra Korzeniecki y sostuvo que tenía antecedentes de conductas violentas y problemas con el alcohol. «Él estaba en el lugar del hecho y se le escapó a la Policía; según dicen, él mismo había llamado a la ambulancia y luego desapareció», afirmó.
Además, aseguró que la relación estaba marcada por episodios de violencia y recordó que pocos días antes del fallecimiento el sospechoso habría irrumpido en una vivienda para destruir pertenencias de Luciana y romper su teléfono celular con un martillo. También señaló que una compañera de trabajo declaró que la mujer le había contado que había sido golpeada y que presentaba marcas en los brazos.
La familia también cuestionó el avance inicial de la investigación y denunció demoras en las actuaciones judiciales. Según Luciano, la causa se vio ralentizada por el operativo de seguridad desplegado durante los festejos del Mundial 2026, lo que demoró distintas diligencias, entre ellas la intervención de la Secretaría de Niñez, Adolescencia y Familia (Senaf), ya que la hija de cinco años de Luciana se encontraba en el departamento al momento del hecho y quedó luego bajo el cuidado de familiares.
Mientras continúa el secreto de sumario y se esperan los resultados de las pericias complementarias, la Justicia mantiene activa la búsqueda internacional de Jan Lu Korzeniecki, considerado el principal sospechoso del presunto femicidio de Luciana Ojeda.
