La Cámara Octava del Crimen de Córdoba, con jurados populares, condenó a prisión perpetua a María Alejandra Tabares (58) por el asesinato de su tía, Olga Villarreal, ocurrido en barrio Comercial.
El tribunal la declaró culpable de homicidio criminis causae, al considerar probado que mató a la víctima para facilitar un robo o garantizar su impunidad, una figura que contempla la pena máxima.
El crimen se produjo el 5 de junio de 2024 en una vivienda de calle Villa María al 5900. Según la investigación, Tabares —que vivía al lado y mantenía un vínculo cercano con su tía— ingresó a la casa para robarle dinero y luego la atacó con extrema violencia, provocándole múltiples golpes en la cabeza.
La escena fue descubierta por Karina, hija de la víctima, quien encontró a su madre sin vida en medio de un charco de sangre. El caso generó fuerte conmoción en la zona sur de la ciudad, tanto por la brutalidad del hecho como por el lazo familiar entre ambas.
Uno de los elementos más impactantes fue la conducta posterior de la acusada: intentó mostrarse ajena al crimen e incluso consoló a su prima al momento del hallazgo, lo que inicialmente desvió las sospechas. Sin embargo, con el avance de la investigación, las cámaras de seguridad, el conocimiento de la rutina de la víctima y la existencia de dinero en la vivienda terminaron por comprometerla.
Tras la sentencia, la familia expresó alivio. “Por fin se hizo justicia y mi mamá va a poder descansar en paz”, dijo Karina, aunque admitió: “Como familia estamos destruidos, devastados y no nos podemos recuperar”.
